Blanca Lema

 

 

 


5 huevos en la tarde


No me pidas que no lo haga
porque lo voy a volver a hacer

Necesitoóoooo!

La gillete que corta el ojo.
El plan
La consistencia filosa de mi propio traidor

Aohhhhhhhhhh!

Tengo un agujero veloz
como el que deja el disparo de una rosa

Soy la rosa vacía...
La rosa vaciada en mí.

Rouse!!!
Hija!!!

¿.......comiste.............?

 

 

¿Dónde están las cosas?

El gato mira la pared
Yo miro la ventana
Y a ambos se nos produce...
un pequeño desprendimiento de retina.

Creo que se están llevando la ciudad a otra parte.

Lo que me puede curar
es ésta misma, sin embargo, afección descabellada.

Los pequeños esqueletos que crujen
temblorosos
en la luz de mi mesa

La taza da un paso atrás
la cortina se da vuelta y espera...

Todo lo que me rodea
está más avanzado que yo.

Pareciera que fuese sólo a mí
esta mañana
lo único que olvidó de empujar el sol

Vivo en retraso desfasado.
Soy la imagen monstruosa de una mujer
revuelta en el fondo del té

Alguien con una cuchara, dice:¡sálvenla!
...y es un discurso blanco
que se vuelve mantel

¿Dónde están las cosas?

El gato, se lame, se despereza...
Sabe lo que tiene que hacer

¿Dónde está el tiempo, la escritura...
y ese pullóver bordeaux
que era tan bello?

 

 

Rezo

Lejos del círculo
Lejos y atenta a las cuerdas

Soy la venada que teme
Que ya sea tarde

Piedad!
Entre el tiempo que me deshace
Y el tiempo que me construye

Ni siquiera un disparo
Simplemente tarde

Desde el eco la pregunta:
¿Cuál de todas mis muertes será ésta que recojo?

Azul añil la partida.
La inevitable partida
donde una, y sólo una, es la extraña.

¡Corre cierva!

¿Y si tropiezo?...¿Y si resbalo?
¿Y si me salvo?

Pero no ahora,
ahora caigo del borde de mi ojo
y la oscuridad no me sostiene

Así debe ser
La nata vendrá después...

Oh ese silencio sinfónico!
¿Alguien escucha la manada?

 

 

Aún te siento.

Huelo la lluvia feliz que no podrá jamás llevarse el sol.


El tiempo ya no tiene autoridad.

Es un escenógrafo a sueldo.


Aún la enredadera. Aún mi pubis.

Tus costillas pedrosas y reptantes

sobre mi nuca erotizada.


Qué hace el viento una vez cazado?

Me pondré a patalear sobre la cama!



Sólo bésame.


Aquí desde lejos ahora

Inventémonos



Tus brazos largos, intensos.

Aún te siento.



Tu maravillosa risa tonta.

Gato malo. Te amo.

Sostenme. Yo también me escapo.


Qué hace la música cuando se desvela?

Mis sábanas buscan enloquecidas una botavara!



Sólo acaríciame.


Aunque no sea una ocasión especial

sírveme un viejo castillo.



Para mí es especial tu danza

zarpando desde la oscuridad.


Nada más real que esta alegre permanencia

Todo me sorprende.

 



Crecen susurros verdes en tus ojos.

El eco es salvaje.



Aún te siento...


 

OTROS QUE PERTENECEN A UNA NOVELA TOTALMENTE ENHEBRADA EN POEMAS


Primer sueño despierto. A una cuadra de la casa velatoria.

Alguien con miedo salta. Alguien con miedo vuela. Alguien con miedo llega. Es un miedo de otra consistencia. Blando como la lengua, como lo que queda cuando se nos caen los dientes. El hombre del miedo distinto saca un papel amarillo y lee: "A quien escuche, arriba del ropero, hijo de mi adentro, victoria extendida..."
El hombre cree que la carta fue escrita por una loca, y continúa leyendo:
"Fui cañería, colchoneta de algodón, cemento y cáscara de papa. Fui todos los objetos de mi celda en que podía esconderme. Nadie me ha tocado".
El hombre sabe que ha leído un testamento. Vuelve a buscar el papel en su mano, pero ni el papel ni su mano existen. Recuerda que pensó en los huesos de la noche y que al hacerlo, les arrojó su carne.
"Si esto es lo que quieren aquí lo tienen, si esto es lo que les di, eso es todo".


Segundo sueño despierto.

El calamar se sostiene en el hueco de la puerta. El mar está vacío. Quisiera avisarle. Creer en la imagen que succiona mi dedo al tocar el timbre. Me acerco, patino, no cuajo en el marco. Soy el otro. Me desprendo. Pido que me pregunten. Necesito vivir en la pupila aguada de la pregunta. ¡Mírenlo! ¡Es tan bello!... Atrae, escupe, chupa, expulsa. Atraviesa mi rostro con pequeños estertores de pólvora, y huye por la fisura de aquello que lo llenaba. ¿Por qué? ¿Puedo preguntar por qué? Le pido que se quede quieto en el metal del timbre. Dice que sí, se olvida. Se vuelve invisible e indeleble. Avanza y retrocede en la creadora propulsión de la nada. No sé qué hacer. Ordeno: "¡Que nadie le abra a la muerte!". Pero él no obedece. El no está. Pertenece al flujo. Convulsiona, fibrila... y apenas presiente que voy a dejar de llamar, se desimanta y se deja caer hacia atrás y con la espalda extendida, como el recién nacido que se tira de su cuna, sólo para poder llorar más fuerte en los sueños.


Cuarto sueño despierto, deambulando…

¿Qué hacés ahí? ¿No era que estabas abajo? No te entiendo… diste vuelta el árbol.
¿Será que la guerra sigue?
A la noche, todos quieren el aliento del jaguar.
No te adelantes tanto. No corras. Te nombro caballero. Te nombro... "algo".
¿Te fijaste? Tengo una flecha de fuego atravesándome el pecho.
¿Quién la lanzó si no fui yo?
¿Fui yo?
Es extraño… las llamas tienen ojos que ven muy lejos.

Ya tengo un hueco.
Hasta podrías pasar por él cuando quieras venir a comer con ese hambre voraz que tienen los muertos.
Me falta el cuerpo.
Construir lo faltante alrededor del fuego.
Si sangro luz, si se me cae como la brasa que no puede sostenerse… ¿la recogerías?
No quiero volver al hielo.

 

POEMAS MÁS VIEJOS...

a Doña Petrona C de Gandulfo

que me ayudó a vencer el dolor (*)

PALOS DE JACOB

Y vinieron y se llevaron el aire
y yo recordé la receta
de los palos de Jacob.
Y olía a pis
olía a sangre
y yo batía huevos en mi esternón.
Y preguntaban nombres
preguntaban calles
y yo les hablaba del dulce cremor
Entonces golpearon
golpearon mi espalda
y la muerte subió
Treinta minutos
fuego moderado
no abran la puerta del horno
por favor.
Entonces golpearon
golpearon mi cabeza
y mi cráneo se desmoldó
Y preguntaban
y no encontraban nada
salvo una chica con un tenedor
Hoy día vivo
gracias a esa tonta receta
de los palos de Jacob.

 

(*) Famosa y tradicional experta culinaria.

 

1

MENDIGO


Viajando en un charco de pis
nadie espera la mañana.
Es como si hubieras olvidado
sacar tus neuronas del jean
cuando lo llevaste a la lavandería.
Joda.
Aveces hay una angustia
tan substancial
que se te queda pegada
en la pupila.
Y a nadie le importa
que tus ojos de plasticola digan:
"yo conocí al mendigo
dos días antes que lo fuera"
Joda.
Encontrarme en tu piel
y creer por un rato
que a nosotros no nos va a pasar nada.

 

2

SMOG ............................................................................................................. ( A Erik Charretier )

Sobre mi imagen mojada
enchastro mis pasos
hasta hacerlos caminar
sobre mi propia cara.
Los conozco.
Tienen el olor de la noche
y el miedo de los grillos
y te llevan a ese lugar
horrible, terrible y siniestro
donde los sueños
te golpean la cabeza.
Una y otra vez
como iceberg de metal
masticando tu nuca.
Puta.Puta.Puta.
Sin azules ni rosas.
La muerte se enoja
haciéndose invierno
en los silencios del tiempo.
Puta.Puta.Puta.
Cuidado con los lunes de abril
que te llevan los amigos.
Te los jala y te los bebe
y nunca te los devuelve.
Puta.Puta.Puta.
Este smog del corazón
queriéndose mirar sin conseguirlo.

 


3

ESTRELLAS Y TROTYL ...........................................................................( Al dolor de Mariano )

Por qué me salvaste
si igual me morí ?
Tanto esfuerzo
tanta pavada
e igual me morí.
Como la lata de Pepsi
después del derrumbe
igual me morí.
Como el empapelado
de bambis
después del silencio
igual me morí.
Me morí ayer
cuando explotó la palmera
y vació de música
el corazón de las cosas.
Y me moriré mañana
cuando te deje solo
atacado a mordiscos
por el televisor.
Ey! Por qué me salvaste
si igual me morí ?
Me morí igual que un millón
de africanos
que no querían morir.
Tanto amor, tanto fax
e igual prendí la luz y me fui.
Sin que nunca nadie
nos avisara nada
esto fue así:
sangre, piel ,estrellas y trotyl.

 

 

 

 


 

Blanca Lema nació en Bs As. Es hija de artistas plàsticos. Empezó a escribir poesìa a los seis años. A los 13 escribe "La tela agujereada" y al los 14, "Los orinadores", dos obras de teatro Artaud. A los 16 publicó el libro de cuentos "La rosquilla... o megunge degenerado de poemas paranoicos, prohibido para menores de 18 fracasos" A los 20 publicó "Poemas de la tristeza violeta" y es miembro de la SADE. En el exilio expuso dibujos y pinturas en importantes galerías de Perú y Ecuador. En la actualidad tiene dos guiones de largometrajes y una novela terminada: "Heliotropo-Castellano, Castellano-Heliotropo" en proceso de edición, y otra en proceso de escritura. Luego de una larga carrera como directora creativa publicitaria, trabaja como asesora en innovaciòn creativa de empresas multinacionales y del cine independiente. Desde hace cinco años estudia danza butoh.


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