Ferina
Karina Ángela Macció
Zapatito de cristal

Luego apareció ella en
lo alto de la escalinata,
y mientras la descendía, Federico pudo
verle los pies.
Calzaba zapatitos escotados de cuero de color
castaño dorado,
con tres lengüetas transversales que formaban
sobre las medias
un enrejado dorado.
La educación sentimental,
Gustave Flaubert
Si pudiera
usar zapatitos de cristal
o el símil acrílico
de llamarme Grace
vagar en carroza deportiva
adorada
cuerpo de oro o de plástico
figurita coleccionable
perfección fatal de encajar/
/ encajonar // encastrar/
¿Cortarías tus dedos? ¿Lo harías?
¿Aguantarías el dolor como una princesita?
meterme
ahí, en el podio,
alto y fino, clavado
la aguja del tacón
en los "príncipes" que
vuelan
azorados de efigies
medusinas que no entienden
lo que pasa.
El príncipe negro
animaba los pasos del baile ultravioleta.
En la sensualidad grave de una voz con ojos sin pupilas
de Australia, de África, de lugares con selvas y desiertos a la vez,
de violetas extrañados, túneles túnicos
con ruidos subterráneos o trenes
de curvas oscuras, "mujeres" musicales,
cruzadas con gatos y arañas y cuentos de amor,
pero es él que dijo
que me poseía
al salir.
A Silvina
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La araña de caireles ¿Quién era Pero cómo? |
Soy un primor
vestida de blanco
Inmaculada
nena rubia
sin carne ni olores
hasepsia de hajuar
hospital
en la tela lavada
de mamá
no me muevo
no desaliño los zapatitos huecos
que parecen volar (o ella quiere)
el efecto n u b e , sedosa
embalsamada
con agua astringente de rosas
me peinan los nudos vírgenes
y ya nueva, lisa, repetida
para pasear o pasar
de la mano sorda.
Me desnudaba en las tardes de siesta
sólo calientes y naranjas
porque dormían en el sol
como ídolos
como lagartos y peces con los ojos abiertos
no sabía si sabían, si podían ver
maestra y vedette
en el otro ojo que abría
y tocaba todo
para entender
las malas palabras
también de amor
"pájaro peludo", pensé
que no se movía
y yo vigilando
cada crecimiento
oculto.
Neptúnica
espuma
espumo
pero lo que prevalece es el velo
la velada única
frente al lago sin narcisos
desierto desnudo
despojado
artificio corriente de azulejos
empañados de azul, lejos
el "espejo humeante" y los ojos intrigados
hacia el deseo lúcido, rayado
el baño de noche
silencioso porque respira
en el calor vaporoso caribe
el mar recobrado de animales
y nombres enloquecidos
que tocan
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Rubias, |
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(no me atrevo a mirar |
Transplante
la máscara magazine
las garras de la femme
interrrferidas
clones estilizados
que chupan sin apuro
un sorbo
de celuloides batidas
dispersas de la materia
todo rouge y pestañas y purpurinas miméticas
"aprietan"
el pubis táctil de plástico y enigma.
Fingimos algo.
Guardamos un secreto.
Sigo Virgen de Deseo.
La
veo (siempre la veo)
acercándose
(¿por qué? ¿por qué la sigo viendo,
aunque cierro los ojos y me doy vuelta?)
acercándose oronda
vestida o disfrazada
desnudés mentida
vibrando lunares, aros y pulseras
opaca de tan colorida y perfumada
serpentina
pachulí, ámbar, damasco verde
musgo rosado de jazmines pinchudos
me marea
me lastima
acercándose
suspirando pozos
de barro floreado
como un jardín hinfinito
híbrido
japonés y china
envolvente de sedas aterciopeladas
platinadas
frías como un lugar baldío
acercándose
me quiero ir y aparecen
cuando miro:
{Una vez
una perla irisada
(secreta y latente)
me toca los pies
perdida
y la guardo como un huevo
al calor de mi mano apretada
esperando no sé qué
de talismán}
La Isla
de la Tortuga
sobre ella
.piedrosa..lunar..fantástica.
.lenta. como. cadenas.
amorenada espera
(todo se hace bronce y calor y hueso negro)
(los días se cansan)
(los sopores son plantas inmóviles con muchas vueltas)
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porque sin su robo
no existe el tesoro
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(Los fósiles
brillan como nacientes, sabías?) Fluorescencia soÑadaa
de Vestigios
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