Laura Casanovas

 


                                                                                                       la pintura
                                           Pregunto por mí.

Poseída intercambio letras.
Surge poesía del tronco
Fundamental.

          Busco la línea perdida
siempre. Relato
inenarrable. Mi papel
siempre dispuesto:
Tu vos.

Descenso con cautela 

Irremediable hoy

¿Sueña? ¿Muerde?  

Derruido el refugio

Construcciones apelables.











           Trípode


El Minotauro forcejea
                       en tres vértices

El punto de fuga
                    se corre del centro

Me meto, 
La bestia junta
                       el dolor 

Arremeto contra
tu sudor

Empapada arrojo
                  Sales

sin ardor
Vuelvo
al ángulo primero

Sostengo yo
a la bestia
Como un ramo

  Fuerte
  Fuerte









Arma negra
La ausencia de madre

La hija que fui
reprodujo el instante
 
Espectadora 
relevo el trazo
de un final
 
¿Alguna vez fui hija?
 
Movilizo los colores
que instalaron el dolor
 
Y desnudo mi paleta
ante los deseos
recobrados 
 
La hija que soy
ya no sólo es hija








                                                                                              la música




 Acordes revulsivos

para blancas y negras

en compás de espera

de tiros de jazz

Dyango me escuchó

desbarató el sonido

amando el veneno

de la devoción de mí


Anoche, en secreto.







SAL

   
   Ausente de esa línea
 significante / significada
 el desgarro del mundo 
 sedicioso:

    Intentaste acompasar
 mi silencio bartokiano
 temeroso / provokador.

 La línea perdida
         Roída
       Sentida 
como un mar
que se vacía 
en implosiones

     
 Indisciplinada salgo
 por la tierra
 Devastada
 
galopa - Implakable
  
 Un derrame acusador 
 sobre los cuerpos
 temblorosos / volátiles







                                                                                                            la lengua



Te hubiera traducido
con la violencia
de la vida

Hoy sos lengua muerta

Evolución sin retorno 

El resto
de lo no sabido
redujo nuestra
Isla Negra

Hoy sos
Lengua muerta

Una despedida
de sangre
refractó el final

Fertilidad maldita
un cuerpo sin órganos
una línea blanca
de mente

Hoy sos
Lengua
muerta

Pero te regreso
para traducirte 
en presente








No hablo por vos

Parece que la lengua
prefigura un contorno

Ilusa

El grito-llanto

¿es placer?

Lo sé

No hablo por vos

Estructura minimalista

Un poder condensado
se despliega en silencio

Ring Ring

Soy yo otra vez
Llamo para hablar
Sin voz


¿No pensar?






  
  


Un cargador
disparó el encuentro

Como un desvío
arrebataste
mi voz partida

La ventana 
ingresó nocturna
Miramos un
exterior distinto

Haré que todo 
lo supuesto
se desvanezca


       Poco después...
 

Seremos improbables











                                                                                     el resto 



 El resto de la traducción de mí
 también soy yo.
 Lo estimo imperecedero,
 vagando por meandros
 de sentidos conmovidos.
 
 Nunca sabré su cantidad,
 dónde comenzó,
 quienes son los responsables
 y hasta cuándo.
 
 Es algo que queda
 porque algo partió.
 
 Constituye un todo
 que se me parece.
 También otros se reflejan
 y se pierden. 

 Mi resto no es
 muy distinto del tuyo.
 A veces te pertenece. Entonces,
 lo estimo más seguro e impenetrable.
 Cuando es muy mío parece resquebrajarse 
 como un hueco desquiciado.
 
 En el justo medio de su penetración
 en mí 
 multiplica secreciones y
 parece menos resto
 al desplegarse
 como añadidura inconclusa.
 
 Puedo sufrir y lamentar que una parte
 pase a todo lo anterior.
 El resto sufre un escape,
 debe recomponerse. Está sucediendo
 ahora
 ante el acto irreverente
 de escribir sobre él.
 
 Cualquier definición lo hace
  menos resto.
 Y siento que tiemblo ¿no ven que la hoja 
 se conmueve? ¿no sentís lo otro que asoma
 y golpea fuerte? 
 
 Antes de poder hablar del resto,
 imposible,
 hay que sacarlo, revolverlo.
 Desde él sólo se puede ir
 a lo unívoco y volver. 
 Pero no es cíclico.
 
 Avanza




   Demarcada 

                      Por el borde

Límite impreciso
en donde    
       El equilibrio
Fragilísimo

Se vuelve audacia

   Paspartú

Gris, sigo inexacta
entre tus blancos y mis negros

Rotundos, Fijados

Quiero Orillar
lo insepulto

de Mí, poca conciencia.
                      




***




Harás de mi cuerpo
un cuadro real

Posar para otros
Ser inspiración

Tus sensaciones
sin tamaños
De pinceles 
sin prisas
De hojas
sin voces

Cuando difumino
los colores
que extirpamos
 
Se repliegan 
los marcos
de nuestra cama
 

               


***



Escondí reliquias
en el lienzo
de mí desierto

Sólo para desenterrar

Haré un día
Arqueología-defensa

Rastros perdidos (orgánicos)
Rastros hallados (inorgánicos)

Binomios malditos

Lo que quede
Reclamará voces

¿Oirán?
¿Oiré?




***



         Trípode


El Minotauro forcejea
                       en tres vértices

El punto de fuga
                    se corre del centro

Me meto, 
La bestia junta
                       el dolor 

Arremeto contra
tu sudor

Empapada arrojo
                  Sales

sin ardor
Vuelvo
al ángulo primero

Sostengo yo
a la bestia
Como un ramo

  Fuerte
  Fuerte




***



Opus Cero


pido un tono distinto

sólo oigo en mi menor

tu adagio viola
el tímpano que niego

no hay claves

opaco el sonido

Desgrabo mis interiores





***




Acordes revulsivos

para blancas y negras

en compás de espera

de tiros de jazz

Dyango me escuchó

desbarató el sonido

amando el veneno

de la devoción de mí


Anoche, en secreto.





***



    My melody


Ritmo de blancos,

goteo precipitado,

ex  pulsa cuerpos


La tribu se desliza

por el tímpano


En el norte suntuoso

hay miserias que cantan


Llega formateada
la desesperación

Un disco inflexible

Hopi, sin e final  


  

***




 Talking spirits


Con vinchas de carne

curtidas en Zuni formas


uno y dos Acentos

Rivalizan en el canto,

también cuento

                  de memoria 

    the Buffalo Dance





***



SAL

   
   Ausente de esa línea
 significante / significada
 el desgarro del mundo 
 sedicioso:

    Intentaste acompasar
 mi silencio bartokiano
 temeroso / provokador.

 La línea perdida
         Roída
       Sentida 
como un mar
que se vacía 
en implosiones

     
 Indisciplinada salgo
 por la tierra
 Devastada
 
galopa - Implakable
  
 Un derrame acusador 
 sobre los cuerpos
 temblorosos / volátiles




***


I


 Tu rostro se escurre 

 Un papel me atraviesa 


 otra vez

                 otra voz


 Salgo del pozo

 no te veo


 ¿Respiro?
 






II

 
 Saqué lustre a

 la desmemoria

     Apareciste 

 en un meandro, Juno

 no era una moneda

            -te hacía el amor 

 con dos cabezas- 


 Reconstruyo la página

 del límite violado: 


                       Yo, postrada

 en tu cuerpo 







 III


 Cansancio de extremos

      Sentirás la imagen

      que repongo...

                    Crujiendo, 

 dientes envejecidos,

 por el tiempo insepulto


 
 Revalorizo los blancos

 Vacios de voz



 

***



Describo el trazo

precoz que              

inclinó el deseo

fértil 


la niña llora

sin manta

se acurruca

en una cuna-cama


Nací desnuda con

piel envejecida


        ***   


Ahora, despacito

Reclamo

 la lengua de origen
                

               la dicha sin lei






***



Tu boca con aparatos
dicta la mecánica 
de tu cuerpo
resuelto

Degusto la saliva
que se acumula
en grandes
proposiciones

Desvío tus aparatos 
Me sumergo
en la cavidad indigente
que traga pociones
de seducción inquieta


Laura S. Casanovas nació el 1° de octubre de 1975 en la provincia de Buenos Aires. Cursó la carrera de periodismo en la Escuela Superior de Periodismo. Desde 1996 trabaja en la redacción del diario LA NACION. Actualmente estudia la carrera de Letras en la Universidad de Buenos Aires. Escribió artículos para la revista Idiomania y en 2000 ganó el primer premio a la investigación en el 2° Encuentro Nacional de Profesores de Ajedrez por el trabajo Ajedrez, Lengua y Literatura. Acaba de finalizar

 

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