Liliana Piñeiro

 

 


Madre que condenas
hijos se aferran a tu poca palabra
 
para beber
 
pechos como puños
 
su pura lengua niega la boca
desde adentro roída
desde afuera
 
cuelga confianza en tu hueco miserable
 
¿confiesas cuerpo?
 
pequeños ojos
ojos de red.
 
Madre que condenas
entre hijos se deslizan los insectos
sobre el pavor cerrara tu cintura
latigara tu brazo en indefensa espalda
bárbaro vaivén
uno a uno los cuellos








Tan servida vigilo su banquete
 
 
He dejado la crueldad para los actos menores
y debo decir:
"hundida como súplica
no mereces
la mesa de tu prole
más cosas se derraman cuando insistes"








tela de madre
robas los labios vigorosos
esta inflexión es un cálculo mezquino
y cuando llegue
la hora del suspiro
resistiré
un dios a mi medida
 
algo sobra en las delicadas patas de los insectos
algo sobra adentro de la misma manera





 

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