Mabel Pan

 

Tratos

Junto a sus lápices
los árboles
brillan
antes que el lucero los vea.
Ella
apaga con un beso
los retratos
en su pecho sepias.
¿Qué le dirían ahora las cartas?

Así
con el blanco en la cara
Y la cabellera sobre el piso
Conmigo
vacía
En ese beso
de brisa de aquellas rosas
Tierra
roza......

Le dicen horas
Por primera vez.

 

 

 

Clara


Clara confunde las sombras
Se sirve de una sonrisa fresca.
Miro sus piernas
delgadas como alambres .
En la profundidad de sus pupilas
los más pequeños están de fiesta.
En ronda
desarman pétalos
Ella cubre
aquellos más lejanos.
La mueca salvaje se cría en su rostro
y el perfume
nace después del sacrificio.
Ahora una luz Clara
endurece al juego
desnuda
el oxidado color de los portones.
Abajo la ciudad sueña
Y puede evitar
los momentos de temblor.

 

 

 

Descends

Ella hiere los sueños de la siesta.
Una voz sobre la porcelana
Y en besos muertos alcanza mi mirada.


Desciendo toda aun más
Y hundo en otras gotas
las mías propias

por siempre
apartadas
te buscan...

Ensombrecidos bajo una luna suplicante
El color de los helechos
envuelve mi mente.

...llenas de gracias rotas
en este atardecer verdadero.

(22/10/00)

 


PROCESIÓN


Una procesión camina
entre el frío de ojos inmóviles.
Alguien viste rojo satén,
desde la primera fila
deja ver sus tobillos.

Paz reza las oraciones
su cirio está apagado
su voz
rasguña las ganas de escuchar.

La procesión camina hacia la sombra.

Ella lleva el cirio contra el pecho
Medio rostro se alumbra
y devela el deseo.

Las columnas esconden esas sonrisas,
él santo
sudó gotas de sangre.

 

Ahora la última vela
se ahoga en sí misma
lo quema todo
y es una
entre otra derramada.


 

 

Si pudiera escribirle algo a esa sombra que no puede tener un cuerpo

Del otro lado del alambre
el ruido de una rueda roza el portillo
Prometo seguir cavando aquellas rosas

Esta noche
una tras una
bajo tu velo.

¿Dormías también cuando te soñaba?

Vienes y encantas como siempre
desde el otro sueño
donde yo te seguía...
La lluvia goteaba entre nuestros ojos
Frío y azules
los tuyos
desde el techo roto
rígidos en la oscuridad

Respiran ahora
sobre mi cuerpo
y es real...

 

Beba


Beba va
a su silla de costumbre
Trata de pasar entre los libros
Hay en la habitación otras tantas sombras
Algunas caen
y decoran las pilas .
Beba prende un fósforo
le asustaría más la historia de terror
pero hoy prefiere
verse el rostro,
pensar
en volver a ser
otra con voz.
Una caricia áspera
penetra en su frente.
Sin sonrisas
y a lo oscuro.
Afuera
La luna
Baña todo el campo.

 

 



Carnaval

Los pasantes decoran sus gorros 
con rojo y detalles...
Entre las filas
todo parece igual.
Una muchacha cubre sus piernas 
con la tira de las sandalias
En una mirada lejana 
despierta  deseos.

Despacio las cabezas
  -hadas que son hombres-
y las espaldas
  -pequeñas niñas ,soles-

Las figuras del carnaval
levantan el polvo de las calles
Ella se confunde entre la tierra,
regala sus raíces 
a la madre
y el cielo desaparece...

No sabía del sueño
y la luna cayó sobre sus labios.







Se taparon los oídos y siguió lloviendo,
es casi inevitable que la neblina se espese aun mas 
y el mar, se rehúse a enmudecer.
Sin embargo 
una niña,
asoma entre las velas 
un ave 
que duerme en la yemas de sus dedos
Casi mágica 
reposa y sueña
 lo que los tripulantes no pueden olvidar.

Color pentre 
una dama cuelga de la proa    
 recordé en su brillo 
aquella barca que nos regresó de la siesta.

Los ojos de la niña
reflejan otro brillo
con su vestido blanco
se disuelven en el temor.
El ave aferrada sangra  sus dedos
Y las gotas
 recaen sobre la falda. 
Mitad de un hechizo 
Sus ojos
Ahora 
se vuelven 
hacia el brillo del mar.







Desde antes
                                             algunas fotos nos recuerdan a nosotros mismos...

Una anciana rota 
limpia sus bolsillos
de pequeños papeles
mojados por la lluvia
duros
ahora raspan su mano
al buscar calor.

La anciana ojos vidriosos
solo puede llevarlos hacia su cara
leer y volverse
en nostalgia
a las pocas letras.
A veces en otros inviernos
cambiaba los pedacitos de bolsillo
como si en otro lugar
formaran un nuevo final.

Esta noche
el rocío helado
resalta la nariz a los ojos ardidos.
Sobre su mejilla
poco a poco se posan
los últimos trozos
Y entre las manos ,
sujetos algunos otros
se humedecen 
sin color.









Entre la delgada tela
veo sus brazos.

¿Qué hace el tiempo
estancado en las cortezas?

El camino
ahora empedrado
se corta a la mitad.

Otra tela mayor
y con aullidos en la poca luz,
llega la dama de noche


No hay suerte en la tirada de dados.
El tiempo también los alcanzó
convierte sus puntos en sólo dos,
dos puntos negros
rodeados ahora de verdes
y enmudecen...

Vuelvo a la seda 
a despertar.






Spes

La inagotable palabra Jesús
En un cuerpo seco
Plegado 
sobre mi pecho.

Sentada entre algodones
con mi fe,
la pesadilla
Y  entre las grietas
Sangre.
De él
De ti,

Le pasa ahora?
++++++++++++++++++++++++

Doce campanadas
Ya no hay nadie de quién correr
 sigue escondida
Abrazada
Aun sin  pertenecer a esa noche que la entibia.

 

 

AUSENTE

Un cirio compuso los puños de cera
gotas tras rezos
sobre su pelo.
Alguien raspa una uña en la pared
salpicada por restos de otras coronas:
caen de flores sepias
que brotan a la paz
para aquel arrodillado.
Y en cada cruz, cada nombre
se va en una boca tendida,
única, pero apagada.


PORCELANA

Su frío en la nariz
y una invitación
bajo hojas amarillas,
cubierta ya
como un grito animal.
Un sabor ígneo
lo distingue entre la muchedumbre.
Detrás la mochila
sobre los agujeros
de un sacón roto.
La misma fuente
baña el mármol
bajo el viento
de su sombra.
Se siente entre la llovizna
su frío en las manos
en los cristales azules que nunca parpadean,
en el cuerpo todo
crujiendo
sobre el granito gris.



PENITENTES

Sus manos grandes
vestidas de anillos
que golpean el vacío
de una mesa servida.
Los ojos se detienen
en el niño
saltando las piedras imaginadas.
El otro
estira su abrazo
y captura lo inmóvil.
Las piedras se vuelven
Todas rosas, todas
de carne,
el niño
comienza por morirse.

 

 


Mabel Pan nació el 27 de febrero de 1978 en Haedo (Morón). Es maestra de inglés, estudiante de Letras y profesora de Inglés. Creció y pasó su adolescencia en San Nicolás. Ha participado en talleres literarios desde 1995. También en los Torneos Bonaerenses en el área de poesía, llegando hasta la final en Mar del Plata, en lecturas programadas y en el ciclo de poesía "La serpentinica U del pastelero" (San Nicolás). Ha leído en Zapatos Rojos y en el ciclo Olivari. No tiene libros publicados.

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