Silvia Arzac
 
 

"De San Juan"

POBREZA, LOCURA Y MUERTE

 

I - Los huesos de mi pobreza

(El mendigo)

San Juan

en la siesta

maduraba.

Abrazaban enero

polvorientos

los surcos

de antaño

las lluvias

en la esquina

de don Pedro

(la del sauce viejo).

El viento

se imponía

a mis pasos,

que se tornaban

lentos

en mis pies

hinchados

(descalzos).

Caída mi alma,

mi cuerpo

me aniquila...

Las furias

aúllan

mis tripas

la seca

angustiosa

saliva.

Pobreza

mi madre,

palidecen

los huesos

en la olla

el fantasma

del puchero

la espuma.

De cenizas

parido

del pan

el mendrugo.

Y

sutil,

la infusión

que a sorbos

convoca

a dormir

la paupérrima

del pobre

(la pobre)

existencia.

Caída mi alma

mi cuerpo

ya no es

del esqueleto

la esencia.

Polvorientos

los huesos

en el surco

yacen

indigentes

los sueños.

Ahora

soy

más San Juan que nunca.

 

II - La del cerebro alado

(La loca)

Ahí esta ella.

Inmolada

(crucificada)

en mundos

mezquinos

donde

"la loca"

realidad

es burla

constante

en alas de

la mente.

Absurdas

fluctuantes

las ideas

confrontadas

con las cenizas

neuronales,

y el fantasma

del espectro

que se yergue

detrás

de la fase oculta

del seso incestuoso

que

multiplica

los hijos

de un cerebro

enfermo.

Ella,

vive pariendo gestos

como huracanes

a destiempo.

Loca

(pobre loca)

le dicen

incomprendientes,

los humanos

(inhumanoides)

¡lenguas despiadosas!

Desconocientes,

de la lucha desquiciada

de aquella mujer

a la que un día

le crecieron

en el cerebro

"alas"...

y no pudo

regresar jamás,

al mundo

que nosotros creemos

la "realidad".

Ahí

está ella.

Buscando "San Juan"

en el ombligo

de la siesta cuyana,

cadenciando

despojos

su esqueleto

arrastrando

de su pobreza

los huesos

y

haciendo

del camino

el surco

su esencia.

Enero ejecuta

en su espalda

cumbre

de muerte.

Ahí está ella.

¡Vamos!

"No sea cosa"

que sus alas

broten mi locura

acallada

en el hueco ajeno

"ala" conciencia

(necia cordura)

¡Vamos!

Que el Zonda

excita

la loca

existencia;

"no sea cosa"

que vos y yo

tampoco

podamos

regresar...

 

III - Ritual

(El Linyera)

Concluye

pérfida

de San Juan

la jornada.

Un día más

de rituales

momentos,

bolsa

al hombro

cargando

ausentes

respuestas.

Mi cabeza

busca ahora

de la desesperanza

el alivio,

y el rito

comienza

en el sosiego

(intriga),

en la antigua

blancura

mullida

de sueños.

Y desvelados

"sinrespuestas"

amaneceres...

castigándome

(enloqueciéndome)

¿Por qué?

Sí,

a vos

te cuestiono:

"Dios

de luminarias

utópicas",

de acallados

sueños

a los pies

de mi almohada

caliente

en preguntas:

¿A qué vine a este mundo?

(¿a qué vino el hombre?)

¿a comer

dormir

trabajar,

(si tiene suerte)

y pagar

de las cenizas

los impuestos?

¿Ese es

tu plan Divino?

¿Terminar conmigo?

¿Con nosotros

los "hechos

a tu imagen..."?

.......................................

Relojes

se allegan

hiriendo tiempos

atropellando

la tarde sanjuanina.

Y

en mi ombligo

el campanario

claudica injestas

intenciones,

durmiendo

custionantes

(rituales)

mis suplicas.

Desesperanzas

"repitientes"

(penitentes)

amanecen.

A la calle

encamino

angustiosos

mis gritos

(desconsuelo)

la gente

oculta

locuras reprimidas

y en mi arpillera

su pena cargo.

Ellos

se apartan

negando

en mí

su propia existencia.

Escapan

"del loco que soy"

(que son)

y se sienten

"a salvo".

De rodillas

suplicando,

buscando

tu rostro

"desconocido

(desconciente)

te busco".

¿O es que ya

no tenés cara?

(¿O ya no tenés

respuestas?)

En mis sueños

la utopía

(rito)

irguió

mi cabeza,

mi rostro

tiznado

en lágrimas

(sudor)

de mugre

surcadas.

El hado

sujetó

fulgurante

mi mano,

y dijo:

"levántate

y

anda"

..............

Desperté

con el trasero

en un golpe

calentado,

una mujer

gritaba

pariendo,

la otra

me azotaba

sonriendo

(¿ritos nuevos?)

varón

señora...

¡Le nació varón.!


 

 

 

LA MUJER CAPRICORNIO

 

"A través del pequeño universo

de sus entrañas,

la mujer, es

elegida por el cosmos

para ser la mediadora

de la vida.

Y desgranándose en el zodíaco,

conquista la Fe".

Y a mí,

la mujer

me parió Capricornio.

Todo sol

todo frío

¡Todo límite!

Y hoy

los cuarenta

pueden ser

media vida,

(y las cosa a medias

no son

para Capricornio)

Pueden ser media vida

el final

o el comienzo

¿Cómo saberlo?

El misterio va por enero

y aún no logro transitarlo.

Es mucho más fácil

regresarme al tiempo de los sueños,

a la casa de mi abuela...

La casa de mi abuela

tenía un altillo,

una húmeda mezcla

de cosa antigua

polvo y estrellas.

Donde tantas veces

soñé alzarme al universo

en los brazos

de aquel viejo paraíso

que asomaban

de la casa lindera.

Desde el altillo,

y en una sinfonía

de fragancias y colores

quedaron perpetuados

en las almas de mi seso:

el perfume a lavanda

de mi madre,

y el puchero

de alguna tarde;

y en mi retina,

¡aún lo contemplo!

el fondo

de la vieja casona

donde enmarcaban

la soga de la ropa

fucsias

y rojos

malvones

¡jerarquizando!

el patio de ladrillos

y la albaca

creciendo en macetones.

Ya no tengo las rodillas peladas

de trepar ilusiones;

ni de tropezarme

con las paredes

de la inocencia.

Sólo

conservo la cicatriz

de la hojalata

en la cumbrera

cuando montada al gallinero

imaginé:

que era mujer

el "Don Quijote"

y el altillo

mis molinos de viento...

Ah... en cuarenta vuelos

los años se alzaron lejos,

y el misterio

que aún sigue por enero

se hace intransitable.

Me respiro por dentro

y la sangre me reclama:

tanto infierno

y tanto cielo,

pero... así es Capricornio

que sigue por enero.

Me incorporo

y mis manos

me descubren por dentro

y...

Cuarenta cardos acaricio

tiempo visceral de mis agujas

la sangre en la magnolia

ya es ortiga

y aunque florezco

es dudosa mi semilla.

Paisajes presurosos

arrancan a otros

con largos brazos

"el tiempo"

me incorporo

¡respirando silencios!

y allá voy

sí,

allá voy,

atravesándole

cuarenta eneros

al misterio...

porque así

es Capricornio,

así es la mujer.

 



Silvia Arzac es poeta y profesora de plástica. Ha publicado poemas en las Revistas "El Arcón de Fedorio Kovar" y "Contacto" (colombiana) y los libros El Angel y el Viajero Ariangel. Ha ganado varios concursos y participará de la Antología de poetas de fin de siglo en Cuba 2000.


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