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Fernando Caniza*
"Todo barco dormido en puerto
Es una morada triste y sucia
Donde se deposita la piedra virtuosa."
Nos dice Fernando Caniza. Así, en medio de la borrasca del buen decir, del lenguaje, Fernando inicia una búsqueda que invierta el destino ilusorio y encuentre la realidad, de la belleza, de la falacia. Desconfiado como pocos, de sí mismo, de los otros y de su propio lenguaje, que es al mismo tiempo el otro y pertenece al otro, se interna en un pantanoso terreno y su búsqueda se convierte en una lucha constantemente cruel, cruel, cruel. El loco - el sinsentido - el perro - el borracho - desfilan amistosos y en silencio, frente a aquellos otros nosotros que festejan el impacto de las olas contra la escollera.
Fotos: Federico Prack
/ Roger Mantilero.
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E S C a L O n e SBuen decir para qué el sueño es agua agua de pantano cadáveres sin ojos valses atesoran. Para qué mi luna desgajada cuelga del inocente trampolín cada minuto es lucha en senderos racimo el pasado actúa sobre falsos sabios librados a las bestias. Para qué la cruz de bienes meretrices si al tonto vive un paria resiste sempiterno burdel dolor tedio intacto la noche apesta. Para qué dulzura la Muerte es Suerte el Hambre es Sed. Acaecer en el albA El acaecer tiene un nombre una consecuencia permanente llamada borrasca. Soñar lleva marcas indicios desmesurados donde se perciben suplicios. Todo placer es insensato y lleva esculpidos en sus bordes la tormenta furiosa del alba. Una caricia engendra vida ojos violeta libres de distancia y algarabías estelares. La penuria mutila el orden cria un conflicto desnudo invierte el destino ilusorio. Todo barco dormido en puerto es una morada triste y sucia donde se deposita la piedra virtuosa. Mi perrito sagrado
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------perrito
te escucho aunque no hablas de mi encuentro con los vientos estoy triste porque los colores del invierno esculpieron tus ojos tenemos enemigos comunes el oro el engaño y los cerdos la naturaleza hizo escándalo y hace tiempo mueres sobre el césped con el recuerdo de días "gloriosos" buscar y hallar qué buscar no es fácil y yacer tampoco consuela escucho la palabra que emerge desde un ladrido "iluminado" hablas de todo menos del viento una sensación extraña se apodera de mí tribus salvajes absorbidas por remolinos de papeles hogares cerrados a la noche cristalina seres consumidos por su propio hechizo perrito bailaste danzas de los dioses rascacielos y ya no te importa respirar azufre si el soplido no es la divinidad te apuras y tropiezas como un niño en tus primeros pasos no te reconstruyes incluso hablas del viento pero no deseo escucharme
perrito
Septiembre Primavera Un muerto Un loco Dos muertos Reloco van al nicho en el Borda Un ciego Un preso Otro ciego Dos presos ni se miran en la cárcel Una mosca Un perro Peso mosca Una perra en la basura se agitan Tornasoles 1 Cruel, cruel, cruel, los dientes muerden épocas memorables ventanas, luces, espíritus otoñales. 2 El loco permanece en su gran secreto lleno de vida y de muerte. 3 Es seguro que el extremo fatiga al satisfecho y no al sediento. 4 Los puentes viejos abandonados. 5 Los barcos a la deriva en alta mar. 6 La lluvia es intensa y bella aunque aglomera grises cascadas. Madejas. Sueños sin mástiles. 7 Las manos frías asustan a los locos. 8 En la calle la basura es pública y los crímenes ensucian las casas de mármol con su monstruoso secreto. 9 Ojos duros. 10 Flores rojas para una muchacha desnuda. 11 Aquí los cuadros son mercado, espanto de naturaleza muerta. 12 Enredarse con la abulia colectiva disfrazada de encuesta-vedette con muecas de momia. 13 Tesoros guardados en catedrales para ser admirados y no tocados -por locos y pobres-. 14 El borracho. 15 La ciudad empuja al vagabundo fuera de sus fronteras. El loco cobija su ser bajo su manta deshilachada. 16 Si el alma lo abandonase moriría con la herida de un cantaor. 17 Calle angosta Credulidad sin fundamento Salpicada por los autos al pasar sobre un charco. 18 Los niños juegan sin temores y los gusanos oscurecen el techo. 19 ¡ Gol ! ¡ Gol ! ¡ Gol ! Nosotros, vosotros, ellos, gritamos todos con las gargantas irritadas festejando el impacto de las olas contra la escollera. 20 El túnel luminoso lleno de aventureros. U n a f a l a c i a. 21 Cadenas que atan al loco y lo arrastran. Crueles asesinos sueltos esparcen su ponzoña repugnante. El loco no llora ni ríe. Canta su poema a deshora, con la certeza que fluye de su corazón cristalino. 22 Agua de estanque invitada al baile de máscaras. Noche. Temblores. 23 Espacio. Nombres sin cuerpos Nos llevan hacia un recuerdo en la cornisa Espectros aparecidos en oraciones. 24 Había una vez un gato muerto Sobre un piano de teclas amputadas ¡Basta de magia primitiva! 25 Navidad. Navidad. Todo el año Navidad El vaho perfumado se asoma intacto detrás de parapetos de turrones y pan dulce. 26 Humor negro en situaciones negras. 27 ¡Atrás la risa infame de los fantoches! 28 Los versos ebrios en un mundo salvaje. Cruel. Cruel, es el recuerdo del loco. 29 Las flores arden en el pecho y sus alrededores. 30 El amor perdido.
(*) Fernando Gabriel Caniza nació el 6 de diciembre de 1970, en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación (UBA) y periodista del diario La Nación. En 1994 salió seleccionado el 1° Certamen nacional de literatura Alfonsina Storni, y en consecuencia, participó de la antología Latidos Inéditos, de ese mismo año, con cuatro poemas. Editó de manera independiente un casete de poesía y música (DESTRUCCION MAS IVA-1997). Hasta el momento, marzo de 2002, tiene un libro inédito (Germen de Abismo) y otro en preparación (Luces de Hospital).
Contactos: fernandocaniza@hotmail.com