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Laura Hernández
La lengua estalla, latigada, por Laura
Hernández. Se recorta hasta una mutilación perfecta en el jardín. Una flor
extraña brilla, entonces, sólo por un momento, único y única, el momento imposible
de la iluminación, aprehendido de Rimbaud, reescrito sobre una partitura de
Darío con la violencia surreal de Picasso. Laura se va de viaje y se exilia.
No recorre, es recorrida por la cultura europea que descubre en sus ojos,
en su cuerpo. Del jardín japonés de alhelíes podados, "de mi pelo brotaban",
en la cabecita de la "pequeña muerta", a un parque europeo de cisne artificial,
el viaje atraviesa lengua y cuerpo a la vez, "impresiona" sin levedad,
como un tatuaje, como una flor que se cultiva desde el ombligo, como un español
que se vuelve a aprender:
"Primer poema en español" "Allá/ me comerá el frío/ o el mar/ inicio/la
distancia". Laura Hernández propone su escritura como un filtro o un fieltro:
se deja atravesar y en ese instante, atraviesa, jardinera implacable, preciosista
y apasionada. Va en busca de algo bello, de un amor perfecto, de una lengua
nueva: "Fijar una norma
una norma bella así."
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Exilio Azur
Primer poema en español
Refugiamos al calor
Oda al calor
Amamos transpirar
el sude este
es un pequeño río
¿nos separarán
los ríos
luego?
Allá
me comerá el frío
o el mar
inicio
la distancia
a Violeta
Un cisne en el parque
uno artificial de los sueños me enamoré del recuerdo causado del amor que me quedaba desde todas partes del mundo desconocido a mi alrededor los cisnes al descubierto el nado perfecto europeo el arte saturado blanco mestizo amarillo vecchio caminábamos por el parque japonés con la cámara colgada con la cámara al hombro retirada como una borla el egreso azul-francia sosteniendo la bandera lo preciso era venir verlo con los ojos El balcón tancado la gente que mira me ve gótica Cierro la ventana tras el transeúnte el país duerme Estoy de azul, en los ojos como un Picasso Picado me miran, arriba me pregunto: ¿no va a arder para siempre la víctima secreta del amor? Haber abierto las puertas de una iglesia Haber estado en la mira del moro temer sus dedos en mi saco cuanto antes Estar acá o desaparecer Cambiar de cuarto de cuadrilla oh desaparecer en el ojo catalá no va a arder para siempre la víctima secreta del amor me respondo. Las paredes o los féretros que junta entonces se advierte? La adversidad: amaría y odiaría hasta que mi muerte la mía muerte? entonces, se advierte la juntura? Allá o acá pareciera pero no lo es impresiones me impresiona volver N om e dej en-en paz. Siento un minuto: respiro irremediable alguna vez podré caber por una callecita semejanteHabíamos hablado del blanco de secar todo con la mano el sudor la educación, leer aquí ahora como un turista una rata de puerto se va de puerto A vivir a Barcelona una publicación literaria sin comerse sus propias páginas La supervivencia de la rata: fagocitar la publicación hacerse pública "La rata come sus hijos como hojas de publicación Dada" En Barcelona estuviera Picasso o no He estado allí y Picasso Nada no se ve como una publicación dadá un juego de ajedrez con un comunista Puedo ir a París, estoy lista aprendo la educación el sudor de ignorante mi tártara inmigración que va no vuelve Al puerto la rata ha gestado Se aleja de la guerra DADA? Escapa de la guerra LLORA : a mi padre Trabaja con sus manos puede irse DADA entenderá otro idioma con las manos tornar la madera mala mala del sur la madera llena se humecta guacha se vacía se vaticina se va abort abort escape de puerto la veta Picasso nada ahí rompe mujeres y hace platos no incursiona, no talla bellísimos platos El hijo el destino la mano donde comer. El color es fieltro Siento el latir en su espalda _la grieta_ el placer, me causa No estoy más acá; estoy acá. no necesito mi dedo para arañar solo la uña Cada vez que me habla él es un látigo. cada vez que se calla la boca él es un látigo que sacude mi cara en el golpe supura mi cara en el golpe No pude detener las calles han pasado con el tiempo siento la inutilidad de la mano que se está poniendo fría mi cuerpo me acompaña a la Derrota, al ojo del amante. Cada vez que me mira él es un látigo. No puedo detener la mente se está poniendo fría y el cuerpo de él la mano supura mi cara en el golpe Fijar una norma una norma bella así.
muestra de taller