E n c u e n t r o s   d e   P o e s í a 




Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Octubre 2004 -
El jardín de los zapatos bucólicos / Primavera plástica


Un jardín verde con manchitas rojas (flores, zapatos, vaquitas de San Antonio).
Una delicia natural recortada con palabras.
Un vergel brillante de poemas para descalzarse y escuchar.
Bucólico, pastoral, plástico.
Un zumbido que anuncia el aleteo de la primavera.
Bzz Bzz

Participaron en este evento florido:

-Virginia Janza
-Diego Lebedinsky
-Adriana Kogan
-Marta Ares (videos)
-Diana Aisenberg
-Fernando Fazzolari



Elija de entre éstas variantes, pegue y recorte, arme (ame) su propio jardín.

El jardín renacentista es un espacio claro y abierto. Aquí y allá algunas estatuas esparcidas, de proporciones áureas. Un David escudriña de lejos a una Venus de Milo, serena en su mutilación. Cada tanto, y sin que se puedan divisar de un punto a otro, pequeñas fuentes murmurantes y vergeles transparentes. Un mundo a medida, armónico y feliz para un almuerzo sobre la hierba. Los amantes son bellos y se besan, consuman el amor de mármol.  

El jardín barroco tiene caminos recubiertos con bóvedas de follaje. Tan exhuberante es la vegetación entrelazada que casi no se ve el cielo. Escondidos, se oyen los chillidos de los pájaros y su aletear, cuando es repentino, agitado. El paseante se pierde, no sabe a dónde va. Da la vuelta y lo sorprende una cascada artificial: "grandes masas sonoras de agua" que estallan en un pozo espumante. El ruido es engullido por la espesura verde del bosque, igual que el caminante, que se desespera un poco entre tanto verdor aguerrido. De pronto, la luz se abre como un crepúsculo de noche. 

El jardín paisajista inglés, que había comenzado a desarrollarse hacia 1720, oponía sus formas orgánicas de crecimiento aparentemente espontáneo, al corsé geométrico del jardín barroco francés. Pero después de aparecer el librito de Burke sobre lo sublime, los jardines comenzaron a llenarse de ruinas decorativas de capillas góticas, pagodas chinas y quioscos moros. El jardín romántico se caracterizará por la afición por lo exótico y la añoranza de la Edad Media. Incluso cabe decir aún más, el arquitecto de jardines William Chambers (1726-1786) describe jardines del “terror” y de la melancolía, que se introducen directamente en la novela de suspense: en ruinas arrasadas por un incendio e inundadas, viven animales salvajes y hambrientos, hay instrumentos de tortura esparcidos por el suelo, se oyen los gritos de torturados en las mazmorras. De volcanes artificiales manan nubes de fuego. Quien visita el parque encuentra, en cuevas misteriosas, los cuerpos de cera de reyes famosos y de los criminales más sangrientos de todos los tiempos, mientras que órganos acuáticos tocan una música espeluznante. El paseante es maltratado no sólo visual y acústica, sino también físicamente, por terremotos artificiales, descargas eléctricas, aguaceros mecánicos y explosiones repentinas. Se pretende que el paseo por el jardín se convierta en un espectáculo teatral lleno de suspenso. 

Karina A. Macció (con intromisiones de La pintura del Romanticismo, Portugal, Taschen, 1999.)

 

Ejemplos de Jardines Personales

 1. Jardín blanco y acuoso

 

Insectos vuelan sobre los árboles

blancos  en movimiento

estrujan las verdes hojas

millones de ellos

desde el agua

homogéneos estiran

el suave sobresalir sin consulta

Ella mira desde arriba

envidia

tanto saber qué hacer

y ella es única

flor que creció de nieve

igualmente imposible

se somete a luces de maravilla

mientras la increpan

soldaditos de agua

 

De Infecfloria por Virgina Janza.

 

 

2. Jardín de flor, agua y locura

 

Se mueve loca

el agua

la sal

por mi espalda

por los poros rebalsados

de tu piel

cielo redondo

en los ojos

trampolines en la boca

cobardes tal vez

 

la niña fascina

en su música

en sus palabras

se mueve loca

la flor soñada.

 

 

De Aleteo, por Diego Lebedinsky

 

 

 

 

3. Jardín mínimo y atigrado

 

Totoras

el agua mece

la barba del gigante

 

Fernando Fazzolari

 

 

4. Jardines recortados de cuadros

 

Sunset at Sea – Renoir (1879)

 

Rosas y violetas se arremolinan

un jardín

de pastel

un velero una mariposa

un ojo

en el medio

 

  

Garden at Saint Adresse – Monet (1867)

 

¿Cuál es el jardín

-me pregunto, le pregunto-

el de las pequeñas flores rojas

o el de los pequeños barcos

grises?

¿Qué bandera es la que

rige?

¿Qué pareja es la que

se ama?

¿Quién (me) miente?

Yo

me dejo

engañar.

 

 

De Seascape, por Karina A. Macció

 

 

 

Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Julio 2004 -
Zapatos Rojos Intimo – V aniversario



5 años de caminar con Zapatos Rojos, ciertamente una montaña rusa, aunque también por momentos, círculos bien completos. No voy a hacer una historia detallada de todo lo sucedido en esos cinco años, la prerrogativa íntima del encuentro me lo impide; de alguna manera, Zapatos, con sus mutaciones y mudanzas, sus rulos, sus saliencias y sus valles, ha trazado un senderito por el que muchos artistas han caminado en intervalos de tiempo variables, estables, definitivos.
Una cosa personal que me encanta de este encuentro en particular, por ejemplo, es que el 9 de julio de 1999 empezamos los encuentros con Carlos Elliff como invitado, y hoy celebramos este aniversario en la Estación Alógena de Na-kar Ellliff-ce, creo que es una linda metáfora de los vuelcos que ha tenido Zapatos y todos los lugares por los que ha andado.
El futuro seguramente sabrá aprovechar estas huellas y de hecho estamos preparándonos para el futuro. Queremos agradecer a todos.

El 14 de julio de 2004 se realizó el V aniversario Zapatos Rojos en la Estación Alógena, Bonpland 1183, con la presencia de Arturo Carrera, Susana Cella, Marina Mariasch y María Cecilia Perna.


 

 

Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Abril 2004 -
Introducing Poesía Impresa

 

 

Bienvenida ZR 2004

Estoy sinceramente muy contenta de que esto esté ocurriendo sobre todo porque de alguna manera me resulta difícil de creer. Estoy muy emocionada.
Todos los comienzos son distintos y uno siempre se pone en estas instancias a hacer balances de los recorridos. En ese sentido, la particularidad que tiene este año, para mí, el nuevo comienzo es que es muy distinto de la proyección que podía hacer de Zapatos hace un tiempo. El año pasado, empezábamos el ciclo en un espacio del que éramos parte y en el que pusimos un montón de energía y de proyectos para construirlo. Este año, ese espacio ya no existe, y eso fue una experiencia dolorosa que nos obligó a repensar, y todavía estamos haciéndolo, un montón de cosas relacionadas con el sentido de nuestro trabajo y a valorar el esfuerzo realizado a pesar de que los resultados no siempre fueron los esperados. El año pasado, en Cabaret Voltaire, Zapatos Rojos había encontrado una casa, por decirlo de alguna manera, que permitía desarrollar un montón de proyectos que excedían la idea inicial de Zapatos, pero de ninguna manera, nuestros entusiasmos artísticos. El tema de sostener esos proyectos, sin la estructura material que construimos en Cabaret Voltaire, implicó muchas discusiones, impulsos, resignaciones y, lo mejor de todo, nuevos resultados materiales. Es ese sentido, el balance es todavía inestable, pero definitivamente bueno, en cuanto a que tuvimos que afrontar una pérdida muy grande, pero aprendimos que a pesar de lo grande que puede resultar esa pérdida, hay muchos valores que siguen intactos y que son los que terminan llevando los proyectos a cabo, más allá de las estructuras materiales.
En ese sentido, estamos muy contentos de decir, que muchos de los proyectos que iniciamos el año pasado, tienen continuidad este año y me alegra muchísimo ver que dan lugar a intereses que, como siempre, hablan de la poesía en un sentido amplio, no estricto y que nos permiten trabajar con cruces que involucran no sólo los distintos géneros literarios, sino también la plástica, la música y el cine.
De las convocatorias abiertas, pudimos dar un cierre en Zapatos el año pasado, de la convocatoria ¡Pero qué boquita! de cine y literatura, que convocaba a la escritura de cuentos y guiones porno-eróticos, y realizamos la entrega de premios y la publicación del ganador en la página de Zapatos Rojos. Con respecto a la convocatoria ¡El vivo retrato!, que convocaba a la escritura de retratos, es decir, descripciones escritas de personas, se va a efectuar la publicación de esos retratos en la revista Plebella, de poesía actual. Esta revista, Plebella, que también originalmente había sido una idea propuesta para ser llevada a cabo en el marco de Cabaret Voltaire, estoy muy orgullosa de anunciar que sale este mismo mes, dirigida por mí y con un consejo editorial que involucra a Zapatos y a muchos colaboradores relacionados. Es una revista de crítica, dedicada a dar cuenta sobre todo de la producción actual. En Cabaret Voltaire, se realizó además el Primer Festival de Cine y Video de San Telmo, dirigido por Karina y que este año va a realizar su segunda edición y continúa dando muestras como la reciente Cádiz.doc, de documentales españoles, en la Nave de los Sueños. También los libritos de la colección Arte Plegable, son iniciativa del año pasado y presentar hoy tres nuevos títulos es un logro muy importante. Además, aquí mismo, continúa un ciclo de conversaciones sobre el arte y la poesía actuales, llamado Living de la Poesía, todos los terceros martes de cada mes.
Y como si esto fuera poco, acá estamos en un nuevo encuentro de Zapatos Rojos. Este año, Zapatos está renovando su página web. A lo largo de los años, se está concretando nuestro deseo de que la página de Zapatos se transforme en un espacio de biblioteca. Es por eso que hemos eliminado las secciones de antología, que resultaban confusas e integramos a todos los autores en la Biblioteca. Además, nuestras secciones de crítica, galería y traducciones han recibido muchas colaboraciones nuevas. La sección de-géneros, a cargo de Walter Ch. Viegas y Cecilia Beltramo, se renueva día a día y está preparando un nuevo lanzamiento. El diseño de la página, está cada día más afinado y atractivo. Con respecto a los encuentros en sí, el hecho de habernos quedado sin espacio, tuvo la feliz consecuencia de multiplicar los espacios, recibimos mucho apoyo y es por eso que Zapatos este año va a realizar sus actividades en distintos lugares, la Casa de la Poesía, la Nave de los Sueños y la Escuela Alógena, entre otros.
En definitiva, lo que siento es que el año pasado, con toda su intensidad, nos dejó una experiencia de trabajo invaluable y una cantidad maravillosa de amigos y colaboradores. Todos los proyectos mencionados tienen que ver con nuestro esfuerzo, sí, pero unido al esfuerzo de un montón de nuevos amigos que hacen una red nueva de la que estamos felices de formar parte. Esperamos compartir con ustedes la alegría de este reencuentro y contarles que en este quinto año de Zapatos Rojos, no hay otra rutina que crecer.
R.F

Hoy me pone muy contenta estar acá para compartir nueva poesía. Me pone muy contenta ver, escuchar, leer, que pese a las trabas que nos impone el mundo (el grande y el chiquito, el más personal), la poesía y la creación artística descubren las formas de seguir, se abren caminos y nos encuentran.
Creo que lo fundamental es que siempre se trata de eso, de un encuentro, de un hallazgo: es esto lo que quiero decir, es esto lo que quiero hacer, es esto lo que soy. Hay una escritura y un proyecto que me encuentran y me dicen quién soy. A veces es difícil de distinguir porque encontrar(se) puede ser confuso, trabado y hasta desencontrado. Puede ocurrir incluso a destiempo, y entonces surge la melancolía por lo que podría haber sido y sólo fue un guiño, una breve puerta abierta, un vislumbrar.
El año pasado la experiencia Cabaret Voltaire cambió mi vida. Es, en ese sentido, tan radical darme cuenta de que ya no volveré a ser la misma, o la que era. Es una experiencia extrema, de tanteo de límites, descubrir claramente el punto de quiebre: es ahí, fue ahí, es ahí. ¿Qué? Un lugar que se brindó entero para quienes quisieran tomarlo, un momento expandido y expansivo, un encuentro profundo entre seres tan distintos que coincidieron ahí, en ese lugar. Cuando Cabaret Voltaire cerró, pensé que se había acabado. Hoy me doy cuenta de que son las personas, sus ideas, sus sentimientos y pasiones los que hacen los lugares. En la realidad pueden o no existir, pero el lugar es siempre más que una mera existencia física. No sucedió inmediatamente. Es más, todavía lo estoy procesando. Pero hoy veo ese lugar en mí. El encuentro se produjo, y es interior. Está instalado y lo puedo llevar a todas partes (sí, portátil!). Nunca mejor el nombre de zapatos: éstos andan y contienen a la vez. Y rojos, porque nos gustan así, rojos. Gracias por venir, por estar acá.
K M.


Introducing
Poesía Impresa

Presentación de los libros
(celestegrisáceo) de Carolina Barbie Cichetto (poemas)
y Laura Delgado (arte)
Lectura a dos voces con Fabián San Miguel
+
Paladar Negro del Negro Antonio
+
Los tres nuevos números de la colección de Arte Plegable!!!
# 7 Poemas de la Observatriz de Florencia Fragasso
(poemas) y B. Zeissig (arte)
# 8 Noh de Horacio Lòpez (texto) y Graciela Pierángeli
Lectura a cargo de los actores Ana Granato y Cristian Kessel
#9 Clase Magistral de Alejo Steimberg (poema) y Bruno Rota (arte).
Lectura a cargo del poeta Walter Ch. Viegas.


Viernes 2 de Abril 19 hs
Zapatos Rojos "Edición Especial"
Casa de la Poesía de la Ciudad de Buenos Aires

 

 

 

Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Diciembre 2003 -
Drama de Altos Coturnos

 

Una obra dramática imita personajes en acción. La esencia del drama es la acción. El teatro imita personajes en acción. Todo esto de boca de Aristóteles. Y ahí vuelvo a la palabra que parece quizás menos interesante de todas: el verbo imitar. Imitar la acción. Hoy, luego del surrealismo, el teatro del Absurdo y toda la historia literaria de la mimesis y antimímesis, hablar de imitación puede parecer retrógrado y escolar.

Sí, lo reconozco, sin embargo, imitar, me queda en la mente, imitar...
¿qué? Me pregunto.


Personajes en Acción, responde Aristóteles.

Acción

Acto.

Actuar.

Actor

Hecho

Algo

Hacer

Alguien

Todos los días ejecuto acciones, de diversa índole, cocino, por ejemplo, para mí o para mis amigos, para mis perros principalmente, tomo un colectivo, leo un libro, me limpio el culo, escribo un poema. ¿Por qué? ¿Por qué actúo de esa manera?


Porque debo alimentarme y alimentar a otros, debo ir a lugares, debo... ¿debo? ¿a quién le debo?


Recomienzo, quiero: alimentarme y alimentar a otros, ir a lugares, aprender, estar limpia, expresarme, quiero, quiero, quiero... deseo.


A veces no logro lo quiero. Y me preguntó ¿por qué? Si soy sincera ¿por qué? ¿qué hice mal? ¿por qué actúo así?


Un acto es un hecho, hecho por alguien, un actor, que actúa, hace. Un hecho modifica la realidad, un acto es algo material, que modifica mi vida y la de otros, para siempre. Todo hecho, todo acto, tiene una consecuencia, que puede que no me importe, o que sí, pero ahí está mi responsabilidad.


Ejecuto esos actos porque yo quiero, y porque creo que tienen sus consecuencias positivas, para mí, o para otro, que es lo mismo si yo quiero darle algo a otro, y si no los hiciera, el no hacer también es un acto, con consecuencias propias.


Yo creo que todos los actos que valen la pena ejecutarse son aquellos que se hacen “para vivir”, y sí, esto parece un libro de autoayuda, pero ¿qué cosa no lo es? Saber reconocer que uno hace lo que hace por su vida, me parece muy sincero y muy hermoso. Hacer las cosas por la vida como uno quiere vivirla. Me pregunto ¿por qué hacer cosas para morir, o para matar?


Cada uno de mis actos, y esto es un deseo, ingenuo quizás, espero consagrarlo a mi más sincero desear y ese respeto, es una responsabilidad.

¿Qué tiene que ver esto con la poesía? Bueno, todo, al menos para mí. Escribir poesía, leer poesía, escuchar poesía son actos como cualquier otro. Hace cuatro años y medio que venimos haciendo Zapatos Rojos, y hacerlo implica muchas cosas, muchos actos, que creo son necesarios para la vida.


¿Por qué expresarlo de esta forma? ¿Por qué actuar de esta manera? No sé si lo sé del todo.

Creo en lo que digo de una manera visceral, y creo que ser simple es algo muy complicado.

Pero muy básico y muy deseable. Esta retórica que también es un acto, es la que elijo porque la quiero, la deseo, deseo ser extra-clara. Quiero vivir y ser feliz.


Feliz día de los inocentes, feliz navidad, feliz año nuevo, feliz, feliz.
R. F.

Zapatos Rojos quiere agradecer de todo rojo corazón a:
Walter Viegas, Pol y Goonie, Roberto Jacoby, Diana Aisenberg, Fernando Fazzolari, César y Liliana, Blanca Lema, Lucio Greco, Patricio Bottos, Damián Boggino, Virginia Janza, Laura Badino, Melisa Hermida, Néstor Perelman, Escuela Alógena (kar, pat & dyl), Gema, Proyecto Venus, Eduardo Zabala, Carla, María y Vic, Horacio y Manuel, Pablo Dacal, Walter, Ceci, Juli, Mercedes, Florencia y Catriel, Fernando Vallerstein, Roberto Cignoni y Lilian Escobar, Mercedes Roffé, Chico Forever, Cristina y Adrián, grupo Living de la Poesía, Fedra, Darío Serantes, Raúl Kersenbaum, Mirta Vital, Rafaela Sánchez, Elena Boledi, Federico y Fernando Puente, Mariano Martin, Ana María Porrúa, María Giuffra, Diego Recalde, y a todos los alumnos del Pellegrini que participaron en los eventos o los difundieron.

A todos los artistas que participaron de este encuentro, y se bancaron todas las idas y venidas.
A Gabriel Patrono y a todos los chicos de La Nave de los Sueños que nos trataron tan bien y con tanta delicadeza.
A todos los que estuvieron presentes, en cuerpo y en alma.
Perdón si nos olvidamos de alguien, estamos muy emocionados.


¿Qué pasó en los Altos Coturnos?

(con rebordes dorados y navideños)
Poesía y Teatro
* Poetas que escriben desde y sobre el Teatro
* Actores que escriben Poesía

Invitados:
- Daniel Samoilovich
- Ximena Espeche
- Horacio Padellaro
- Gabriel Yeannoteguy
- Pol Asenjo
- Ezequiel Romero

Y como fue el último encuentro del año, tiramos los Zapatos por la ventana:

* Presentación de la novela "Demonio Episodio Amaestrado" de R. Leicester (Editorial Simurg)

* Entrega de Premios de la Convocatoria "¡Pero qué boquita!" de guiones y cuentos eróticos concebidos para ser leídos, organizado por el profesor Raúl
Kerserbaum y auspiciado por el Festival de Cine y Video de San Telmo

 

 

Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Septiembre 2003 - Zapatos-Cartoon-Flower-Power

Matrix. Morpheus le dice a Neo "No es lo mismo saber el camino, que recorrer el camino" y ésa es mi frase favorita de la película.

CARTOON
FLOWER
POWER

Dibujos animados, súper héroes, caricaturas, géneros, psicodelia, zapatos.
A simple vista ¿qué es esto? ¿qué tienen que ver estos elementos entre sí? ¿y con la poesía?
Caricatura, término de traducción, y no es casual, imitación, parodia, repetición.
Psicodelia, cruce particular de superficies, sinestesia, infinito, viaje.
Viajar, viajar, repetir, repetir.
En estos días un amigo mío me escribe desde Curitiba, está debajo de una palmera y me dice que está cansado de viajar. ¿Cómo? ¿si es mi sueño? ¿no es el sueño de todos?
Repetir, repetir, viajar, viajar.
Una serie, se me arma en la cabeza.
Todos los días, una aventura diferente, con los mismos personajes. ¿Son los mismos? ¿Soy la misma?
Escribo un poema, armo un encuentro de poesía.
La poesía es un género literario. Hay poesía narrativa, épica, lírica, neobarroca, neobarrosa, teatral, clásica, moderna, realista, realista atolondrada, surrealista, psicodélica, ja ja ja...
Poesía.
Repito.
Poesía.
En una serie, la repetición la repetición, no es siempre lo mismo, muta, pervierte, revierte, rebota, acaba con su sentido original, lo suspende, entra en contradicción, es su propia diferencia, juega a ser distinta, por un momento, por un segundo quizás, pero ese segundo, se prolonga. Hay un punto sagrado en que la repetición la repetición es eterna, infinita, novedosa.
Odio el final de los buenos capítulos, de las buenas películas.
Lloré desconsolada cuando terminé de leer Drácula.
Los géneros, como los sueños, géneros son.
Sueño es sueño, género es género. Principio y fin. Principio es fin. Ser, parece definitivo, inamovible, pero ser infinitamente ¿Cómo puede serlo?

ZAPATOS
CARTOON
FLOWER
POWER

¡Soy un zapato!
¡Soy la mujer maravilla!

Romina Freschi

 

Momentos inolvidables
La mujer maravilla

La mujer maravilla se avergüenza de tener que brillar así (bombachón azul francia estrellado, corona cinturón y brazaletes dorados) en situaciones verdaderamente fúnebres.

A la mujer maravilla le gustaría lucir sus superjet ultrarrápido y moderno, lamenta mucho que sea invisible. Se siente inconfesablemente estúpida sentada en el cielo, en una eventual nube o copo de nieve, desplazándose sin aparente explicación, sentada y como manejando la nada.

La mujer maravilla mantiene un estricto régimen de depilación porque no puede permitirse un pelo a la hora de enfrentar a los villanos. Está verdaderamente harta de esta obligación y ha pasado a depilarse por su cuenta, dado que el sueldo que gana como Linda Carter –empleada pública- le prohíbe el acceso diario al salón de belleza.

La mujer maravilla usa el lazo dorado de la verdad consigo misma para escuchar en voz alta, de su propia boca, que es lo que realmente le pasa. De esta manera, se ahorra el psicólogo.

Mis superhéroes, heroínas, preferidas, son las Chicas Superpoderosas, porque son pequeñas, de tamaño y edad, y porque a pesar de tener muñones por manos y pies, tienen una increíble fuerza y destreza, porque en su casa juegan con muñequitas que las reproducen y tararean la música de su propio programa –un absurdo total que pone en peligro la lógica de todo el universo de Saltadilla-, hacen volar las muñequitas iguales a ellas, que también deben enfrentar monstruos –de peluche- como ellas mismas suelen hacen -con monstruos de verdad- . Además me gustán porque tienen personalidades definidas y todos sun nombres empiezan con “B” (Bellota, Bombón y Burbuja). Me parece fascinante que su padre, un cuadrado científico de laboratorio que no tenía ninguna alegría en su vida, las haya creado como si hiciera una torta de cumpleaños. Lo que menos me gusta y me dan gran tristeza es que haya un hermano que, por feo o deforme, esté marginado de la familia. Mojojojo es un montio simpático y extremadamente inteligente –tiene un cerebro superdesarrollado que tapa con un turbante- cuya misión es destruir a las chicas superpoderosas y dominar el mundo. Sus planes son muy elaborados, demasiado complicados y costosos. Gasta muchísimos recursos y tecnologías en ellos. Si fuera uno de los buenos, probablemente ya habría conquistado el mundo. De todas maneras, sus planes funcionan y las chicas terminan partiéndole la cabeza y la boca de tal forma que un pedazo de de seso rosado asoma por el turbante y la cara le queda toda machucada. Y no fue otro que este tierno y malévolo monito el que indirectamente dio origen a las chicas, porque una vez creado, derramó la sustancia X en la mezcla de harina, flores y colores que revolvía y calentaba el cuadrado profesor. Él mismo se vio bajo el influjo de la sustancia X y así se le desarrolló el potente cerebro.

Karina A. Macció.

 


 

 

Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Agosto 2003 - Sandalia Grecorromana



Empezar a leer poesía es un propósito como cualquier otro. Sin embargo, ¿cómo empezar?
Empezar algo, supone de alguna manera, saber algo de ese algo, en el caso de la poesía, al menos, tener delante un poema y estar seguro que se trata de un poema. Parece fácil a primera vista, pero luego uno va a una librería o a una biblioteca y la variedad de textos que aparecen bajo la clasificación poética puede provocar un auténtico mareo. Si nos quedamos con lo escrito hasta finales del siglo XIX, bueno, quizás en la distancia histórica, logremos aglutinar el objeto poesía y darle una definición más o menos general y tranquilizadora: un poema es algo escrito en verso, libre o rimado, pero en verso, con una retórica plagada de metáforas, imágenes sensoriales, juegos de sintaxis, y una temática trascendental: muerte, amor, belleza, angustia, espíritu patriótico...Pura cáscara, si realmente vamos a la biblioteca, muchos textos, incluso escritos antes de finales del siglo XIX, nos quedarán afuera. Ni hablar del siglo XX.


La verdad es que empezar algo, en este caso, empezar a leer poesía, no implica, en realidad, saber qué es un poema, sino estar dispuesto a averiguarlo cada vez que se lee uno. El énfasis no está entonces en el objeto, sino en la acción: leer. ¿Cómo leer poesía? Si el objeto, la poesía, fuese un objeto inmóvil, el método de lectura quizás podría ser fijo, único, pero la verdad es que la poesía, como todo objeto de creación humana, cuenta con una variable histórica, y la historia es móvil, porque la historia suma o pretende al menos registrar la sucesión de las acciones, y la poesía es un objeto de las acciones humanas, al menos de dos acciones básicas: escribir y leer.
La penetración de la historia en un poema transluce varias capas que van desde la historia más general hasta la historia más personal, encapsuladas en el lenguaje, el más histórico de los instrumentos, que choca entonces como un presente doble, presente del que escribe y presente del que lee, presente de lo escrito y presente de lo leído, y en la conjunción de esos presentes, surge uno inagotable, eterno, el presente abismal de leer en el punto más personal, y luego, lo que decanta, lo que se pone en común con la historia presente, con el presente más general de la lectura. Cómo leer poesía hoy, implica tratar de leer con esa historia doble detrás, qué es poesía hoy y qué es poesía ayer, hoy.
Viaje temporal si se quiere, pero con un agregado mágico imposible de soslayar, el ayer se vuelve presente en el poema, pero no lo anula, no lo reemplaza, es imposible leer el ayer si no es desde el presente, regalo, si no es desde el diálogo entre pasado y presente. Puro punto medio, entonces, el poema es objeto y sujeto a la vez, objeto histórico de escritura y de lectura, vaso comunicante entre sujeto escritor y sujeto lector. Banalizar la acción hasta llevarla a un puro objeto, el poema como piedra preciosa, es tan trivial como subordinarlo a cualquier sujeto, el poema como expresión del escritor, el poema como espejo de aquello que el lector quiera leer.
Empezar implica aprender, y no es posible aprender sin poner nada de uno mismo, empezar a leer poesía, entonces, es antes que nada, ponerse uno mismo frente a un poema y leer, accionar sobre el objeto y sus resistencias, que no son pocas.
Sea poesía o cualquier objeto legible, la acción de leer, es una acción básica para Zapatos Rojos, en todos sus niveles, porque implica tomar conciencia del lenguaje, material primordial de la poesía, y de la acción social que implica el uso del lenguaje. En lo más cotidiano, el uso del lenguaje también es acción. En lo estrictamente literario, leer la escritura es leer lo que otro escribió, accionar sobre la acción de otro, usar el uso del otro, que es un uso social. Realizar un encuentro de poesía, motor inicial de nuestra actividad, es una puesta en abismo, una dramatización ritual, si se quiere, de esta manera de leer. Propiciar un encuentro entre escritor y lector, y que en medio de ellos se despliegue el texto, como punto de encuentro. Encontrar es una conjunción llena de movimiento, un choque, un enfrentamiento, un estar "en contra", de alguna manera. Frente a frente, para empezar a hablar.
En este encuentro en particular, la sandalia grecorromana, en el que la línea diacrónica nos lleva a miles de años atrás, los escritores del pasado estarán encontrados y re-presentados por distintas maneras de leer en el presente: la lectura oral de un original, la traducción, la producción poética, la escucha de todos nosotros.

 

 

Lengua: órgano del cuerpo, nombre del lenguaje humano.
La lengua como lenguaje tiene una íntima relación con el cuerpo, así en la producción como en la recepción, los sentidos: para producir sentido, se usan los sentidos y para recibir sentido, hay que sentirlo: sentir sentido. (siento con los sentidos para que otro sienta el sentido, sienta lo que acabo de sentir) Escucho lo que yo misma pronuncio con la lengua, con la boca toda. Mi cuerpo habla cuando hablo, hablo con el cuerpo, los labios, la lengua, los dientes, la garganta, el paladar, el pecho, mi lengua siente el gusto de toda mi boca, hablo con un cigarrillo en ella, con la boca llena y vacía, con la sal de los labios y la asqueante reminiscencia del vómito en el velo del paladar, y hay efectos en todo el cuerpo, en las manos, en la pose, en los oídos que escuchan mi voz y la voz del otro, en mis ojos que ven la boca del otro, que imaginan y paladean su pronunciar, si toco los labios del otro también puedo escucharlo. El lenguaje entra por los sentidos, al menos por cuatro de ellos ¿se podrá oler el lenguaje, más allá de una referencia? ¿cómo olerlo? puedo oler tu aliento al pronunciar, y el mío, no sé...
Hablo pero no hablo sola, hablamos con todo el cuerpo. La lengua es parte del cuerpo, un efecto en el cuerpo. La lengua escrita, incluso, es un efecto en el cuerpo, la postura, la presión en la lapicera, el ritmo del tipear...amo tipear, me encanta el sonido y la velocidad de mis dedos, moverlos, sin sentido cuando los miro, pero saben dónde encontrar cada letra, mágicamente, el cuerpo entiende su memoria y golpea, golpea el sentido, siente el sentido de cada letra. Leo con mis ojos, leo acostada, medio dormida, sentada y en el colectivo.
La lengua es una operación corporal, una relación corporal, sexo, en soledad o compartido, deseo puro, regodeo con la lengua, secreción de saliva, agua en la boca.
El mejor efecto, el mayor regodeo, es el afecto. Te afecto con un efecto imbatible, te amo, te hablo y así, te escribo y te recito un poema de amor.
El lenguaje como amor, medio de producir efectos y afectar al otro, intermediario del deseo, lo carga, lo porta, lo comparte, lo preanuncia, pronuncia, como un juego previo, como un canto de jilguero, impresionarte, impresionarnos mutuamente. El resto del amor, está en el cuerpo, como otros lenguajes, secretos, que la lengua lame, chupa, a veces, traduce en palabras.

R.F.

4to. aniversario de Zapatos Rojos
Zapatos de Diamante en Polvo
Rojo Terciopelo Underground

ZR cumplió cuatro años!!!
Quizás no es un número taan especial, pero bueno, el tema pasa por el trabajo logrado y así, año a año, uno va haciendo balances y por eso nosotros nos emocionamos mucho este año, por todo lo que pasó. Haciendo historia, a grandes rasgos, cada año tuvo lo suyo: al principio, el nombre -ZR- la página, el Aleph, la antología artesanal, el segundo año, el Aleph a full, las convocatorias para escribir, la antología en libro, los talleres, el tercero, Urania, la renovación de la página, el nuevo formato mensual y temático, el manifiesto, por nombrar algunas cosas.
Y este último año, el cuarto, bueno: Cabaret Voltaire!!! tener un lugar nuestro, del que somos parte a pleno y en el que conocemos a tanta gente, a tantos artistas, es un paraíso!!! Creo que conocimos a más artistas en todo este año que en los tres anteriores, y el intercambio con escritores del exterior (España, Suecia, USA, Colombia) y la página de-géneros...wow!!! Pero bueno, Zapatos de Diamante en Polvo, título de una serie de Andy Warhol, que elegimos traducir así, en lugar de Zapatos de Polvo de Diamante. Rojo terciopelo underground: la velvet underground -íntimamente ligada a Warhol y a la Factory, claro - fue nuestra fuente de inspiración a la hora de darle el sabor literario al encuentro: las letras de Lou Reed, de gran belleza en su aparente simplicidad, nos llevaron a pensar en un festejo que busque la suavidad, la belleza y también la superficie, en lo profundo, en lo oculto, en lo propio, en el underground. Y claro que escuchamos canciones de los Velvet, Femme Fatale, I'm waiting for my man y Sunday Morning. Nuestros invitados no pudieron ser más perfectos. Cada uno con su tono fue haciendo deslizar la noche en la calma de la intimidad, Chico y Sebastián, Fedra, Gustavo, Miguel y un invitado sorpresa, Mariano Dupont, que nos leyó poemas de "Quique", libro que presentó el lunes en el Malba.
Kary y yo también leímos, y después nos quedamos un largo rato escuchando a Chico y a Sebas, que tocaron canciones de ellos. Mientras comimos torta, todos los presentes. La torta la hizo Manuel, una torta enorme y riquísima, con todo lo que uno quiere de una torta: crema, dulce de leche y duraznos. Manuel también nos ayudó con las luces y junto con Horacio, nos regalaron un par de zapatitos rojos en miniatura.
Vino mucha gente, fue realmente una noche llena de amigos.
Leónidas Lamborghini no vino. No nos avisó del faltazo tampoco, ni antes ni después. Fue una lástima, porque muchas personas querían escucharlo y hasta Tusquets, la editorial, se había molestado en traer los libros de él para que la gente los tuviera a mano.
Queremos agradecer a muchas personas (esperamos no olvidarnos de nadie), a Claire, a Sol, a Leonor, a Walter (que estaba en Mardel pero está siempre presente) a Manuel, a Horacio, a nuestros amigos de siempre por su presencia constante: Xime, Gabo, Laura, Virginia, Mariana, Nicolás, Grisel, a nuestros amigos nuevos del Cabaret Voltaire: Pablo, Laura, Eduardo, Cristina, Patricio, a todos los que se acercaron, y se acercan para festejar con nosotros.
Gracias Ceci, por la torta-escultura-zapatosrojos-sopadeletras!!!


 

 

Encuentros de poesía Zapatos Rojos
Mayo 2003 - Zapatos de Gala Lírica



Para pensar qué es la poesía siempre me he visto llevada a considerar otras formas de arte: la pintura, la escultura, la arquitectura, la música. Muchas veces, simplemente, he contemplado un poema, como si las palabras fueran pequeños objetos que van creciendo y llegan poco a poco hasta mí, me toman de la mano, o mejor dicho, de los ojos, y hacen que me pierda en una ensoñación. Al tiempo debo volver y pensar qué me ha pasado: cómo llegué hasta ese lugar que de repente se abrió ante mí desde una hoja con letritas.Y hubo momentos en los que no tuve esa hoja, blanco pasaje siempre íntimo, rumor suave que se agita dentro de los oídos. Hubo momentos en los que simplemente me tocó escuchar, confundida entre un público, en un encuentro, en estos encuentros, que son tan públicos e íntimos a la vez.

Entonces, sobre el silencio siempre interrumpido que habita el aire urbano, se enciende una música sin más soporte que la combinación de palabras. Al principio, cuesta empezar a descubrir la melodía que se trama, atada o confundida por una cierta búsqueda de sentido, la cabeza misma hace un ruido molesto que impide escuchar. Pero si la lectura persiste, insiste, llama y nos llama sin que se tenga que distinguir una palabra, el hilo musical empieza a correr, primero tenue, apenas formado; luego, lúcido, seguro. Puede ser un fluir que levanta y acuna, como el sonido lejano y murmurante de un arroyo que no se ve, cubierto por la espesura. El sonido del viento, más violento, se parece a esos poemas que te sacuden con sus corrientes caprichosas, que aúllan chirriantes a su paso como espíritus transparentes y enloquecidos. Otras veces es un caer de gotas, la extraña rítmica que encuentra el agua encerrada en pequeñas dosis, redondeles estirados que rompen en un lavabo, contra los vidrios o los autos, porque cada superficie, también, le otorgará su estilo. El propio cuerpo -una superficie más- se vuelve una lámina-tamboril en la lluvia, bajo la ropa y al descubierto, en las gotas, en el granizo, en los versos que caen.
La lengua poética oída es una esfinge de mil caras que cuando habla nos desconcierta. Puede entablar la llanura de una conversación, de un pensamiento cotidiano, rutinario, y sin embargo, nos muestra su doblez: cada palabra, un sonido, una nota musical, el acorde de un instrumento que se une a otros para revelar lo olvidado. Lo que suena puede ser combinado y modulado, transmutado, perlas que ruedan de los huecos del lugar común, de nuestros imbunches diálogos diarios. Por eso, escuchar poesía me sacude, me perturba. Entonces Kristeva acude en mi ayuda, viene a explicarme que “Se desdibujan las fronteras entre sujeto y objeto; la pulsión nos asalta; la lengua se vuelve “tonalidad”, memoria del ser, música del cuerpo y de la materia.”
Invariablemente, escuchar poesía me vuelve millonaria y lujosa, me regala un tiempo que se expande, que se comba con mi cuerpo a medida que el ritmo empieza a cautivarme. Sin embargo, tuve que entrenarme para dejarme ir, para perderme en el bosque musical. No es fácil asumir que los zapatos se mueven sin tu voluntad o razón y que usando estas cualidades, tratando de anteponerme al camino, me alejo del origen de la música.
Dice Bettina Von Arnim del poeta Friedrich Hölderlin: “La princesa de Homburg le ha regalado un piano. Le ha cortado las cuerdas, pero no todas, de tal manera que muchas de las teclas suenan todavía y sobre ellas improvisa.” Hölderlin pasó mucho tiempo de sus últimos años tocando sobre este piano de una sola cuerda, algunos dicen “desgarrado”, yo digo “inventado”, por él. Dicen que tocaba una idea de “simpleza infantil” y que podía insistir sobre el mismo motivo más de cien veces. Por momentos, sus dedos corrían vertiginosamente sobre las teclas. Luego quedaba en silencio, y cuando parecía que todo había terminado, empezaba a cantar, “Nunca pude saber en qué idioma”, se asombra el joven amigo de los últimos tiempos. Dicen que Hölderlin decía: “Solamente cuando el pensamiento se ve en la imposibilidad de expresarse por otro medio que no sea el ritmo, cuando el ritmo se convierte en el único y solo modo de expresión, solamente entonces hay poesía... El ritmo es el alma del espíritu... Y toda obra de arte no es sino un solo y mismo ritmo.”

Karina Ángela Macció


Romniquita

El sábado 24 de mayo a las 20:00hs, yo dormía una siesta tardía. Estaba nerviosa, pero tranquila. Al día siguiente hacíamos el encuentro ZR, pero todo estaba en orden, los artistas confirmados, la decoración presta, los menúes en preparación, todo en conjunción pero... sonó el teléfono y la voz de Kary angustiada, me anunció que nuestro tenor, Marco Cuozzo, encargado de darle un ritmo especial a la noche ¡estaba enfermo!!! y no podría cantar!!!
Estas cosas pasan todo el tiempo, siempre falla algo, y hay que salir corriendo, perno en este caso la presencia operética era vital para el encuentro de gala lírica que habíamos preparado con tanta dedicación. Debo confesar que estábamos desoladas (en lo personal, además, yo estaba compungida porque mi vestido de gala se había quedado a último momento sin miriñaque; es un detalle mínimo, risueño, pero bueno, a esa altura todo era desastroso).
Por suerte contamos con buenos amigos y excelentes artistas. Buscar "otro" cantante lírica era a esa altura imposible y no nos parecía justo: no tendría tiempo de prepararse, no sería a quien la gente estuviese esperando, así que decidimos que tenía que haber simplemente música, buena música, para interludiar y acompañar las voces de los poetas.
Sebastián Espeche hizo los honores en tres intervenciones de lujo, con mucho material propio que dejó lucir su virtuosismo. El efecto total fue muy distinto al que habíamos pensado, pero no por eso menos interesante. Si la ópera, fastuosa, nos hubiera dado una pompa y una alegría de impacto mucho más directo, la intimidad de la guitarra de Sebastián tuvo un efecto retrospectivo que permitió realzar mucho más la música de la poesía. Las palabras escuchadas tuvieron un espacio de de-cantación y en esa tranquilidad yo tuve la sensación de un disfrute más líquido - sí, hubo champagne - en el que todo se deslizó y se unificó, las luces, las voces, la guitarra, el arpa, los cuerpos de los artistas, la gala, los objetos de Luciana, los vestidos, las palabras.
Si en algún punto, habíamos pensado la gala como empalago, el imprevisto nos trajo gala elegante, tornasolada, grácil y delicada. Queremos agradecer con mucho cariño a cada uno de los poetas, Carla Alanis, Laura Hernández, Patricia Jawerbaum y Juan José Hernández, cada cual con su estilo y dicción, a Sebastián por su ayuda desinteresada, su talento y también su encantadora timidez, a Marco, que si bien se enfermó había preparado con pasión su repertorio (y muy pronto esperamos poder escucharlo), a Luciana Lamothe, por la originalidad de sus objetos, a Jorge, por el arpa, a Walter, por estar siempre atento y traernos cds líricos, a todos los que se acercaron, a Ady, a Claire y a Nacho.
Nos vemos próximamente en ZAPATOS DE DIAMANTE EN POLVO, como la obra de Andy Warhol, que será nuestro IV Aniversario el 13 de julio. La consigna será: rojo terciopelo underground.

 

 

Encuentro de poesía Zapatos Rojos
presentación temporada 2003

 

A Kary y a mí nos encanta hacer Zapatos Rojos, pensarlo, planearlo, desarrollarlo y luego ponerlo en escena. A lo largo de los años vamos complicando las consignas, agregando elementos, sumando colaboraciones.

Desde nuestro punto de vista, sin embargo, los encuentros en sí son espacios de tiempo muy nerviosos, de corridas y atenciones disparadas hacia miles de detalles irrelajables. No es que no nos tomemos el tiempo para disfrutar, pero suceden cosas como que no podemos terminar de aplaudir a alguien porque tenemos que entrar
a escena, o que nos falta el factor sorpresa, por la previsibilidad que tenemos al ser “organizadoras”. No renegamos de ello, es parte de lo que nos gusta hacer,
pero si hoy puedo dar cuenta de esa parte de Zapatos Rojos es porque ayer sucedió algo maravilloso, un sueño realizado, algo imposible pero ahora posible en ZR: Karina
y yo asistimos como espectadoras a un encuentro de ZR!!!
De-géneros, dobleces, vestimentas, disfraces, rouge, poesía, voces en el éter, traducciones, actrices, hicieron posible el desdoblamiento: Karina Macció y Romina Freschi estuvieron sí en el escenario coordinando y presentando a los artistas, mientras Karina Macció y Romina Freschi estábamos sentadas en las primeras mesas. Con cariñosa agudeza, Gaby Berardi y Pol Ajenjo llevaron a cabo mágicamente nuestro trabajo con lo cual pudimos apreciar por fin: ¡¡qué lindo que es ir a Zapatos Rojos!!

Y empezó la función: las chicas hicieron las presentaciones habituales, dieron la bienvenida y paso a la presentación de la sección D-G-neros de la página, a cargo de Joaquín Ibarburu y Walter Ch. Viegas, quienes seductoramente ataviados, proyectaron en la pared las divisiones de la sección, desarrollaron el proyecto y luego leyeron excitantes traducciones propias de Allen Ginsberg y Gertrude Stein, a quienes escuchamos en exclusivas grabaciones. Luego presentaron a Sandra Escobar e Ignacio Miller, cuyos textos aparecen en la sección de-géneros y quienes formaron una feliz y fugaz pareja, leyendo uno junto al otro en el living del escenario. A continuación, la brillante lectura de Susana Villalba, quien leyó textos de su trabajo Plegarias, conmovedores en más de un sentido.
Y el final, bueno, en el final no pudimos contenernos y subimos las cuatro!!!
En el escenario, dos Rominas y dos Karinas, too much!!! Y alternando tonos de voz graves y agudos, roncos y aflautados, leímos fragmentos de Estremezcales, Ferina y algunos inéditos de Kary.
En definitiva, nos divertimos un montón, disfrutamos todas y cada una de las intervenciones y nos quedamos bailando. ¿Y Daniel Link? Bueno, tuvo que trabajar. Pidió disculpas a su público. Queremos agradecer a la gente que se acercó, esperamos que hayan disfrutado tanto
como nosotros, y decir que estamos encandiladas con las colaboraciones de Walter y Cecilia, las performances de Gaby y Pol, y las lecturas de Susana, Ignacio y Sandra. Como siempre, nada de esto sería posible sin Juan Ignacio Trentalance (Nacho) y Adrián Pedreira (el Adyta heladita).
Este año Zapatos quiere seguir trabajando e incorporando textos a su página web y consolidar los encuentros en Cabaret Voltaire. El próximo encuentro, que será de gala, nos espera el domingo 18 de mayo.

 


 


Coordinan:

Romina E. Freschi
Karina A. Macció
 


C
olaboran:


Adrián Pedreira
Juan Ignacio Trentalance

 

Actividades:

 

Lectura de los poetas invitados.

 

 

Actividades Eventuales:

 

Presentaciones de libros y de revistas
Lecturas-Homenaje
Mini-recitales musicales
Exposiciones de plástica y/o fotografía
 

 

Artistas Invitados (que pueden leerse en la Biblioteca ZR)
Poesía y Narrativa:


Gabriel Yeannoteguy

Carlos Elliff 

Alejo Steimberg

Lola Arias

Daniel García Helder

Silvina Vázquez

Santiago Vega

Gabriela Bejerman

Mercedes Roffé

Esteban García

Cecilia Pavón

Walter Cassara

María del Carmen Colombo

Cristian de Nápoli

Silvia Arzac

María Cristina Santiago

Américo Cristófalo

Silvana Franzetti

Adrián Navigante

Diana Bellesi

Selva Dipasquale

Verónica Viola Fisher

Liliana Ponce

Mirta Ronsemberg

Carlos Battilana

Martín Urbaneja

Laura Pardo

Walter Viegas

Miguel Angel Petrecca

Jorge Leónidas Scudero

Laura Wittner

Martín Rodríguez

Leonor García Hernando

María Medrano

Juan García

Dolores Espeja

Miguel Ángel Torello

Manuel Donofrio

Daniel Link

Fabián San Miguel

Noni Benegas

Luis Eduardo Alonso

Javier Etchemendi

Roberto Cignoni

Paula Jiménez

Florencia Abbate

Laura Yasan

Valeria Andersen

Miguel Vitagliano

Luisa Futoransky

Omar Lara

Ítalo Moriconi

Andrés Bercovich

Laura Hernández

Ana Lema

Gabriela Pais

Marizel Estonllo

Mariano Dupont

Michou Pourtalé

Jorge Paolantonio

Laura Lobov

Juan Palacios

Víctor Redondo

Carlos Ríos

Luis O. Tedesco

Daniel Durand

Javier Cófreces

Juan García

 

Vanna Andreini

Ana Wajszczuk

Florencia Fragasso

Mariana Bustelo

Jimena Néspolo

Patricia Pacino

Carolina Cazes

Gabriela Golder

Silvina López Medín

Anahí Mallol

Aníbal Jarkowski

Fernanda Laguna

Melisa Hermida

María Marta Poccard

Daniel Grad

Fernando Molle

Horacio Fiebelkorn

Daniel Gayoso

Hernán La Greca

Pablo Mielniezuk

Rodolfo Edwards

Carlos Juárez Aldazábal

Roxana Páez

Arturo Carrera

Gabriel Reches

Matías Néspolo

José Luis Mangieri

Daniel Samoilovich

Germán Carrasco

Omar Tricarico

Jorge Perednik

Mariano Ducros

Liliana Lukin

Francisco Bochatón

Alejandro Acosta

Juana Bignozzi

Silvia Vainberg

Eduardo Méndez

Carlos Gamerro

María Helena Hernández Caballero

Marta López Luaces

Nora Alicia Perusín

Damaris Calderón

Celina Galera

Laura Cerrato

Susana Cattáneo

Carlos Riccardo

Laura Palacios

Sebastián Bianchi

Mónica Tracey

Matías Blei

Santiago Planas

Adrián Pedreira

Alejandra Parodi

Daniel Muxica

Luis Aranosky

Enrique Solinas

Gustavo Álvarez Núñez

Luciana Romano

Luis Cano

Graciana Méndez

Martín Caparrós

Ricardo Rojas Ayrala

Guillermo Saavedra

Laura Casanovas

Daniel Soria

Alicia Genovese

Leopoldo Castilla

Reynaldo Jiménez

María Mabel Pan

Roberto Echavarren

Sergio Mercado

Rolando Revagliatti

Julia Sarachu

Nadia Zimerman

Daniel Resnich

Laura Klein

Edgardo Pígolli

Delfina Muschietti

Diego Rúa

Mariana Amato

Osvaldo Bossi

Germán Conde

Gerardo Diego

Mariano Mayer

Andi Nachon

Marina Mariasch

Laura Limberti

Aldana Gaggero

Patricia Jawerbawm

Susana Villalba

Claudia Schvartz

Marisa do Brito Barrote

Ignacio Fidanza

Marta Miranda

Rose Marie Guarino

Reina Domínguez

Santiago Llach

Norma Fumero

Pablo Chacón

Gerardo Lewin

Ariel Schettini

Néstor Ventaja

Pablo Montanaro

Cecilia Justo

Sergio Pángaro

Liliana García

Leonardo Martínez

Joaquín Giannuzzi

Sergio Kisielewsky

Jorge Ariel Madrazo

María Cristina Arostegui

Graciela Cros

Lilian Escobar

Paulina Vinderman

Verónica Pamoukaghlian

Luis Pereira

Rodrigo Cuesta

Flavio Crescenzi

Claire Bibby

Alberto Muñoz

Adrián Repum

Lucas Margarit

Griselda García

Susana Cella

Daniel Freidemberg

Liliana Piñeiro

Carolina Jobbagy

Adriana Fernández

Héctor Urruspuru

Norberto Antonio

Julio Salgado

Alfredo Rosenbaum

Aníbal Cristobo

Ana Guillot

Graciana Méndez

 

 

 

Presentaciones de Libros:

Los Varshevas, de Diego Rúa.

2058, en la Corte de Eutopía, de Pablo Urbanyi, con palabras de Pablo Capanna.

Antología de Zapatos Rojos 1999, que reúne a todos los escritores que fueron invitados a los Encuentros de Poesía.
Lectura de poemas de la antología por Ximena Espeche, Romina Freschi y Karina Macció.

La sílabas. Ecce Homo, de Damaris Calderón, con palabras de Daniel Muxica.

Bohorquéz o la seducción, de Alejandro Acosta, con palabras de Daniel Muxica.

De Cisne y Eclipse, de Lilian Escobar, con palabras de Ana María Giuntoli, Federico Kofman, Roberto Cignoni y Gustavo Cazenave.

Huaco, de Jorge Paolantonio, con palabras de María Cristina Santiago.

Presentación de los siguientes libros de Editorial La Bohemia:
* Ricardo Rojas Ayrala: Miniaturas quilmes
* Elena Tardonato Faliere: Acción y palabra, el periodismo en Rodolfo Walsh y Pier Paolo Pasolini
* Diego Manso: La rabia en el vientre

 

Presentaciones de Revistas
y Grupos Literarios:

 

No Quiero Ser Tu Beto
por Gabriel Yeannoteguy, Ximena Espeche, Tristán Pera, Nicolás Mateo y Mariela Medina.

Nunca Nunca Quisiera Irme a Casa
por Gabriela Bejerman, Cecilia Pavón y Fernanda Laguna.

Revista de Belleza y Felicidad
por Cecilia Pavón y Fernanda Laguna.

Bardo
por Javier Robles, Roberto Cignoni, Lilian Escobar y Andrea Ursini.

Quesquesé
por Florencia Castellano, Inés Clément, Elizabeth Lerner, Verónica Pérez Arango.

Número doble 7/8 de la revista tsé~tsé
por Carlos Elliff.
"Alógenas escrituras" por Lola Arias, Gabriela Bejerman, Walter Cassara y Manuel Donofrio.
Ambient acción: Elliff, Jiménez.

Los Rollos del Mal Muerto
una revista incómoda
Dirigida por Daniel Muxica.

Voy a salir y si me hiere un rayo...
pre-presentación de la revista de poesía editada por Silvina Vázquez y María Medrano.

El Versófilo
Mestruario de Poesía
por Eduardo Méndez y Néstor Ventaja.

Rojas de Vergüenza
Grupo literario.

La Guillotina
Pablo Montanaro presenta su revista literaria con poetas invitados.

Andrógina
Revista literaria de distribución gratuita.

Presentación del Anuario 2000, formato "tubeto", de No Quiero Ser Tu Beto, por Gabriel Yeannoteguy, Ximena Espeche, Tristán Pera, Nicolás Mateo.

Presentación del grupo Musimesi, acompañando la lectura de poemas de Daniel Soria.

Presentación de la revista literaria El Hipócrita.

Presentación de la revista literaria El Jabalí, a cargo de Daniel Chirom.

 

Lecturas-Homenaje:

Sor Juana Inés de la Cruz, por XE,RF y KM.

Rubén Darío, por XE,RF, KM y Santiago Vega.


Selección de Poesía Gay, por Esteban García.


Susana Thènon, por Gabriel Yeannoteguy y Nicolás Mateo.


Roberto Piva, por Gabriela Bejerman.

Iluminaciones de Arthur Rimbaud, por Juan Ignacio Trentalance.

El Corazón Delator de Edgar Allan Poe, por Karina Macció.

Macbeth de William Shakespeare (selección), por Ximena Espeche.

Vicente Zito Lema, por Martín Urbaneja (actor).

Fragmentos de Comedia Italiana de Marcel Proust por Romina Freschi.

Monólogo de Molly Bloom (fragmento) de James Joyce, por Miguel Ángel Torello (como celebración del 4 de junio).

San Juan de la Cruz (poemas), por Miguel Ángel Torello.

François Villon, por Miguel Ángel Torello.

Interpretación poética acompañada de música (guitarra), por Martín Urbaneja.

 

Conversaciones
con Escritores:

Aníbal Jarcowsky conversa con Lorelei Eljaver.

José Luis Mangieri conversa con los poetas Walter Ch. Viegas, Marta Miranda.

Carlos Gamerro conversa con Laura Calabrese.

Joaquín Giannuzzi conversa con los poetas Leonardo Martínez y Enrique Solinas.

Miguel Vitagliano conversa con Grisel Pires dos Ba