|
|
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
El jardín renacentista es un espacio claro y abierto. Aquí y allá algunas estatuas esparcidas, de proporciones áureas. Un David escudriña de lejos a una Venus de Milo, serena en su mutilación. Cada tanto, y sin que se puedan divisar de un punto a otro, pequeñas fuentes murmurantes y vergeles transparentes. Un mundo a medida, armónico y feliz para un almuerzo sobre la hierba. Los amantes son bellos y se besan, consuman el amor de mármol. El jardín barroco tiene caminos recubiertos con bóvedas de follaje. Tan exhuberante es la vegetación entrelazada que casi no se ve el cielo. Escondidos, se oyen los chillidos de los pájaros y su aletear, cuando es repentino, agitado. El paseante se pierde, no sabe a dónde va. Da la vuelta y lo sorprende una cascada artificial: "grandes masas sonoras de agua" que estallan en un pozo espumante. El ruido es engullido por la espesura verde del bosque, igual que el caminante, que se desespera un poco entre tanto verdor aguerrido. De pronto, la luz se abre como un crepúsculo de noche. El jardín paisajista inglés, que había comenzado a desarrollarse hacia 1720, oponía sus formas orgánicas de crecimiento aparentemente espontáneo, al corsé geométrico del jardín barroco francés. Pero después de aparecer el librito de Burke sobre lo sublime, los jardines comenzaron a llenarse de ruinas decorativas de capillas góticas, pagodas chinas y quioscos moros. El jardín romántico se caracterizará por la afición por lo exótico y la añoranza de la Edad Media. Incluso cabe decir aún más, el arquitecto de jardines William Chambers (1726-1786) describe jardines del “terror” y de la melancolía, que se introducen directamente en la novela de suspense: en ruinas arrasadas por un incendio e inundadas, viven animales salvajes y hambrientos, hay instrumentos de tortura esparcidos por el suelo, se oyen los gritos de torturados en las mazmorras. De volcanes artificiales manan nubes de fuego. Quien visita el parque encuentra, en cuevas misteriosas, los cuerpos de cera de reyes famosos y de los criminales más sangrientos de todos los tiempos, mientras que órganos acuáticos tocan una música espeluznante. El paseante es maltratado no sólo visual y acústica, sino también físicamente, por terremotos artificiales, descargas eléctricas, aguaceros mecánicos y explosiones repentinas. Se pretende que el paseo por el jardín se convierta en un espectáculo teatral lleno de suspenso. Karina A. Macció (con intromisiones de La pintura del Romanticismo, Portugal, Taschen, 1999.)
Ejemplos de Jardines Personales 1. Jardín blanco y acuoso
Insectos vuelan sobre los árboles blancos en movimiento estrujan las verdes hojas millones de ellos desde el agua homogéneos estiran el suave sobresalir sin consulta Ella mira desde arriba envidia tanto saber qué hacer y ella es única flor que creció de nieve igualmente imposible se somete a luces de maravilla mientras la increpan soldaditos de agua
De Infecfloria por Virgina Janza.
2. Jardín de flor, agua y locura
Se mueve loca el agua la sal por mi espalda por los poros rebalsados de tu piel cielo redondo en los ojos trampolines en la boca cobardes tal vez
la niña fascina en su música en sus palabras se mueve loca la flor soñada.
De Aleteo, por Diego Lebedinsky
3. Jardín mínimo y atigrado
Totoras el agua mece la barba del gigante
Fernando Fazzolari
4. Jardines recortados de cuadros
Sunset at Sea – Renoir (1879)
Rosas y violetas se arremolinan un jardín de pastel un velero una mariposa un ojo en el medio
Garden at Saint Adresse – Monet (1867)
¿Cuál es el jardín -me pregunto, le pregunto- el de las pequeñas flores rojas o el de los pequeños barcos grises? ¿Qué bandera es la que rige? ¿Qué pareja es la que se ama? ¿Quién (me) miente? Yo me dejo engañar.
De Seascape, por Karina A. Macció
|
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
5 años de
caminar con Zapatos Rojos, ciertamente una montaña rusa, aunque
también por momentos, círculos bien completos. No voy
a hacer una historia detallada de todo lo sucedido en esos cinco años,
la prerrogativa íntima del encuentro me lo impide; de alguna
manera, Zapatos, con sus mutaciones y mudanzas, sus rulos, sus saliencias
y sus valles, ha trazado un senderito por el que muchos artistas han
caminado en intervalos de tiempo variables, estables, definitivos. El 14 de julio de 2004 se realizó el V aniversario Zapatos Rojos en la Estación Alógena, Bonpland 1183, con la presencia de Arturo Carrera, Susana Cella, Marina Mariasch y María Cecilia Perna.
|
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
Bienvenida ZR 2004 Estoy
sinceramente muy contenta de que esto esté ocurriendo sobre todo
porque de alguna manera me resulta difícil de creer. Estoy muy
emocionada. Hoy
me pone muy contenta estar acá para compartir nueva poesía.
Me pone muy contenta ver, escuchar, leer, que pese a las trabas que
nos impone el mundo (el grande y el chiquito, el más personal),
la poesía y la creación artística descubren las
formas de seguir, se abren caminos y nos encuentran.
Presentación
de los libros
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
Una
obra dramática imita personajes en acción. La esencia
del drama es la acción. El teatro imita personajes en acción.
Todo esto de boca de Aristóteles. Y ahí vuelvo a la palabra
que parece quizás menos interesante de todas: el verbo imitar.
Imitar la acción. Hoy, luego del surrealismo, el teatro del Absurdo
y toda la historia literaria de la mimesis y antimímesis, hablar
de imitación puede parecer retrógrado y escolar.
Acción Acto. Actuar. Actor
Hecho Algo Hacer Alguien
Todos los días ejecuto acciones, de diversa índole, cocino, por ejemplo, para mí o para mis amigos, para mis perros principalmente, tomo un colectivo, leo un libro, me limpio el culo, escribo un poema. ¿Por qué? ¿Por qué actúo de esa manera?
¿Qué tiene que ver esto con la poesía? Bueno, todo, al menos para mí. Escribir poesía, leer poesía, escuchar poesía son actos como cualquier otro. Hace cuatro años y medio que venimos haciendo Zapatos Rojos, y hacerlo implica muchas cosas, muchos actos, que creo son necesarios para la vida.
Creo en lo que digo de una manera visceral, y creo que ser simple es algo muy complicado. Pero muy básico y muy deseable. Esta retórica que también es un acto, es la que elijo porque la quiero, la deseo, deseo ser extra-clara. Quiero vivir y ser feliz.
(con
rebordes dorados y navideños) Invitados: Y como fue el último encuentro del año, tiramos los Zapatos por la ventana: * Presentación de la novela "Demonio Episodio Amaestrado" de R. Leicester (Editorial Simurg) *
Entrega de Premios de la Convocatoria "¡Pero qué boquita!"
de guiones y cuentos eróticos concebidos para ser leídos,
organizado por el profesor Raúl
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
Matrix. Morpheus le dice a Neo "No es lo mismo saber el camino, que recorrer el camino" y ésa es mi frase favorita de la película. CARTOON Dibujos
animados, súper héroes, caricaturas, géneros, psicodelia,
zapatos. ZAPATOS
¡Soy
un zapato! Romina Freschi
Momentos
inolvidables La mujer maravilla se avergüenza de tener que brillar así (bombachón azul francia estrellado, corona cinturón y brazaletes dorados) en situaciones verdaderamente fúnebres. A la mujer maravilla le gustaría lucir sus superjet ultrarrápido y moderno, lamenta mucho que sea invisible. Se siente inconfesablemente estúpida sentada en el cielo, en una eventual nube o copo de nieve, desplazándose sin aparente explicación, sentada y como manejando la nada. La mujer maravilla mantiene un estricto régimen de depilación porque no puede permitirse un pelo a la hora de enfrentar a los villanos. Está verdaderamente harta de esta obligación y ha pasado a depilarse por su cuenta, dado que el sueldo que gana como Linda Carter –empleada pública- le prohíbe el acceso diario al salón de belleza. La mujer maravilla usa el lazo dorado de la verdad consigo misma para escuchar en voz alta, de su propia boca, que es lo que realmente le pasa. De esta manera, se ahorra el psicólogo.
Mis superhéroes, heroínas, preferidas, son las Chicas
Superpoderosas, porque son pequeñas, de tamaño y edad,
y porque a pesar de tener muñones por manos y pies, tienen una
increíble fuerza y destreza, porque en su casa juegan con muñequitas
que las reproducen y tararean la música de su propio programa
–un absurdo total que pone en peligro la lógica de todo
el universo de Saltadilla-, hacen volar las muñequitas iguales
a ellas, que también deben enfrentar monstruos –de peluche-
como ellas mismas suelen hacen -con monstruos de verdad- . Además
me gustán porque tienen personalidades definidas y todos sun
nombres empiezan con “B” (Bellota, Bombón y Burbuja).
Me parece fascinante que su padre, un cuadrado científico de
laboratorio que no tenía ninguna alegría en su vida, las
haya creado como si hiciera una torta de cumpleaños. Lo que menos
me gusta y me dan gran tristeza es que haya un hermano que, por feo
o deforme, esté marginado de la familia. Mojojojo es un montio
simpático y extremadamente inteligente –tiene un cerebro
superdesarrollado que tapa con un turbante- cuya misión es destruir
a las chicas superpoderosas y dominar el mundo. Sus planes son muy elaborados,
demasiado complicados y costosos. Gasta muchísimos recursos y
tecnologías en ellos. Si fuera uno de los buenos, probablemente
ya habría conquistado el mundo. De todas maneras, sus planes
funcionan y las chicas terminan partiéndole la cabeza y la boca
de tal forma que un pedazo de de seso rosado asoma por el turbante y
la cara le queda toda machucada. Y no fue otro que este tierno y malévolo
monito el que indirectamente dio origen a las chicas, porque una vez
creado, derramó la sustancia X en la mezcla de harina, flores
y colores que revolvía y calentaba el cuadrado profesor. Él
mismo se vio bajo el influjo de la sustancia X y así se le desarrolló
el potente cerebro. Karina A. Macció.
|
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
|
Empezar a leer poesía es un propósito como cualquier otro. Sin embargo, ¿cómo empezar? Empezar algo, supone de alguna manera, saber algo de ese algo, en el caso de la poesía, al menos, tener delante un poema y estar seguro que se trata de un poema. Parece fácil a primera vista, pero luego uno va a una librería o a una biblioteca y la variedad de textos que aparecen bajo la clasificación poética puede provocar un auténtico mareo. Si nos quedamos con lo escrito hasta finales del siglo XIX, bueno, quizás en la distancia histórica, logremos aglutinar el objeto poesía y darle una definición más o menos general y tranquilizadora: un poema es algo escrito en verso, libre o rimado, pero en verso, con una retórica plagada de metáforas, imágenes sensoriales, juegos de sintaxis, y una temática trascendental: muerte, amor, belleza, angustia, espíritu patriótico...Pura cáscara, si realmente vamos a la biblioteca, muchos textos, incluso escritos antes de finales del siglo XIX, nos quedarán afuera. Ni hablar del siglo XX. |
|
|
Lengua:
órgano del cuerpo, nombre del lenguaje humano. 4to. aniversario de Zapatos Rojos ZR cumplió cuatro años!!!
|
Encuentros
de poesía Zapatos Rojos
|
Para
pensar qué es la poesía siempre me he visto llevada a
considerar otras formas de arte: la pintura, la escultura, la arquitectura,
la música. Muchas veces, simplemente, he contemplado un poema,
como si las palabras fueran pequeños objetos que van creciendo
y llegan poco a poco hasta mí, me toman de la mano, o mejor dicho,
de los ojos, y hacen que me pierda en una ensoñación.
Al tiempo debo volver y pensar qué me ha pasado: cómo
llegué hasta ese lugar que de repente se abrió ante mí
desde una hoja con letritas.Y hubo momentos en los que no tuve esa hoja,
blanco pasaje siempre íntimo, rumor suave que se agita dentro
de los oídos. Hubo momentos en los que simplemente me tocó
escuchar, confundida entre un público, en un encuentro, en estos
encuentros, que son tan públicos e íntimos a la vez. |
Entonces,
sobre el silencio siempre interrumpido que habita el aire urbano, se
enciende una música sin más soporte que la combinación
de palabras. Al principio, cuesta empezar a descubrir la melodía
que se trama, atada o confundida por una cierta búsqueda de sentido,
la cabeza misma hace un ruido molesto que impide escuchar. Pero si la
lectura persiste, insiste, llama y nos llama sin que se tenga que distinguir
una palabra, el hilo musical empieza a correr, primero tenue, apenas
formado; luego, lúcido, seguro. Puede ser un fluir que levanta
y acuna, como el sonido lejano y murmurante de un arroyo que no se ve,
cubierto por la espesura. El sonido del viento, más violento,
se parece a esos poemas que te sacuden con sus corrientes caprichosas,
que aúllan chirriantes a su paso como espíritus transparentes
y enloquecidos. Otras veces es un caer de gotas, la extraña rítmica
que encuentra el agua encerrada en pequeñas dosis, redondeles
estirados que rompen en un lavabo, contra los vidrios o los autos, porque
cada superficie, también, le otorgará su estilo. El propio
cuerpo -una superficie más- se vuelve una lámina-tamboril
en la lluvia, bajo la ropa y al descubierto, en las gotas, en el granizo,
en los versos que caen. Karina Ángela Macció
El
sábado 24 de mayo a las 20:00hs, yo dormía una siesta
tardía. Estaba nerviosa, pero tranquila. Al día siguiente
hacíamos el encuentro ZR, pero todo estaba en orden, los artistas
confirmados, la decoración presta, los menúes en preparación,
todo en conjunción pero... sonó el teléfono y la
voz de Kary angustiada, me anunció que nuestro tenor, Marco Cuozzo,
encargado de darle un ritmo especial a la noche ¡estaba enfermo!!!
y no podría cantar!!! |
|
Encuentro
de poesía Zapatos Rojos
|
A Kary
y a mí nos encanta hacer Zapatos Rojos, pensarlo, planearlo,
desarrollarlo y luego ponerlo en escena. A lo largo de los años
vamos complicando las consignas, agregando elementos, sumando colaboraciones.
Desde
nuestro punto de vista, sin embargo, los encuentros en sí son
espacios de tiempo muy nerviosos, de corridas y atenciones disparadas
hacia miles de detalles irrelajables. No es que no nos tomemos el tiempo
para disfrutar, pero suceden cosas como que no podemos terminar de aplaudir
a alguien porque tenemos que entrar Y
empezó la función: las chicas hicieron las presentaciones
habituales, dieron la bienvenida y paso a la presentación de
la sección D-G-neros de la página, a cargo de Joaquín
Ibarburu y Walter Ch. Viegas, quienes seductoramente ataviados, proyectaron
en la pared las divisiones de la sección, desarrollaron el proyecto
y luego leyeron excitantes traducciones propias de Allen Ginsberg y
Gertrude Stein, a quienes escuchamos en exclusivas grabaciones. Luego
presentaron a Sandra Escobar e Ignacio Miller, cuyos textos aparecen
en la sección de-géneros y quienes formaron una feliz
y fugaz pareja, leyendo uno junto al otro en el living del escenario.
A continuación, la brillante lectura de Susana Villalba, quien
leyó textos de su trabajo Plegarias, conmovedores en más
de un sentido. |
|
|
|
| Coordinan: | |
|
Colaboran: |
|
|
Actividades: |
Lectura de los poetas invitados.
|
|
Actividades Eventuales: |
Presentaciones de libros y de revistas
|
|
Artistas
Invitados (que pueden leerse en la Biblioteca
ZR) |
|
|
Gabriel Yeannoteguy
Carlos Elliff Alejo Steimberg Lola Arias Daniel García Helder Silvina Vázquez Santiago Vega Gabriela Bejerman Mercedes Roffé Esteban García Cecilia Pavón Walter Cassara María del Carmen Colombo Cristian de Nápoli Silvia Arzac María Cristina Santiago Américo Cristófalo Silvana Franzetti Adrián Navigante Diana Bellesi Selva Dipasquale Verónica Viola Fisher Liliana Ponce Mirta Ronsemberg Carlos Battilana Martín Urbaneja Laura Pardo Walter Viegas Miguel Angel Petrecca Jorge Leónidas Scudero Laura Wittner Martín Rodríguez Leonor García Hernando María Medrano Juan García Dolores Espeja Miguel Ángel Torello Manuel Donofrio Daniel Link Fabián San Miguel Noni Benegas Luis Eduardo Alonso Javier Etchemendi Roberto Cignoni Paula Jiménez Florencia Abbate Laura Yasan Valeria Andersen Miguel Vitagliano Luisa Futoransky Omar Lara Ítalo Moriconi Andrés Bercovich Laura Hernández Ana Lema Gabriela Pais Marizel Estonllo Mariano Dupont Michou Pourtalé Jorge Paolantonio Laura Lobov Juan Palacios Víctor Redondo Carlos Ríos Luis O. Tedesco Daniel Durand Javier Cófreces Juan García
|
Vanna Andreini
Ana Wajszczuk Florencia Fragasso Mariana Bustelo Jimena Néspolo Patricia Pacino Carolina Cazes Gabriela Golder Silvina López Medín Anahí Mallol Aníbal Jarkowski Fernanda Laguna Melisa Hermida María Marta Poccard Daniel Grad Fernando Molle Horacio Fiebelkorn Daniel Gayoso Hernán La Greca Pablo Mielniezuk Rodolfo Edwards Carlos Juárez Aldazábal Roxana Páez Arturo Carrera Gabriel Reches Matías Néspolo José Luis Mangieri Daniel Samoilovich Germán Carrasco Omar Tricarico Jorge Perednik Mariano Ducros Liliana Lukin Francisco Bochatón Alejandro Acosta Juana Bignozzi Silvia Vainberg Eduardo Méndez Carlos Gamerro María Helena Hernández Caballero Marta López Luaces Nora Alicia Perusín Damaris Calderón Celina Galera Laura Cerrato Susana Cattáneo Carlos Riccardo Laura Palacios Sebastián Bianchi Mónica Tracey Matías Blei Santiago Planas Adrián Pedreira Alejandra Parodi Daniel Muxica Luis Aranosky Enrique Solinas Gustavo Álvarez Núñez Luciana Romano Luis Cano Graciana Méndez Martín Caparrós Ricardo Rojas Ayrala Guillermo Saavedra Laura Casanovas Daniel Soria Alicia Genovese Leopoldo Castilla |
Reynaldo
Jiménez
María Mabel Pan Roberto Echavarren Sergio Mercado Rolando Revagliatti Julia Sarachu Nadia Zimerman Daniel Resnich Laura Klein Edgardo Pígolli Delfina Muschietti Diego Rúa Mariana Amato Osvaldo Bossi Germán Conde Gerardo Diego Mariano Mayer Andi Nachon Marina Mariasch Laura Limberti Aldana Gaggero Patricia Jawerbawm Susana Villalba Claudia Schvartz Marisa do Brito Barrote Ignacio Fidanza Marta Miranda Rose Marie Guarino Reina Domínguez Santiago Llach Norma Fumero Pablo Chacón Gerardo Lewin Ariel Schettini Néstor Ventaja Pablo Montanaro Cecilia Justo Sergio Pángaro Liliana García Leonardo Martínez Joaquín Giannuzzi Sergio Kisielewsky Jorge Ariel Madrazo María Cristina Arostegui Graciela Cros Lilian Escobar Paulina Vinderman Verónica Pamoukaghlian Luis Pereira Rodrigo Cuesta Flavio Crescenzi Claire Bibby Alberto Muñoz Adrián Repum Lucas Margarit Griselda García Susana Cella Daniel Freidemberg Liliana Piñeiro Carolina Jobbagy Adriana Fernández Héctor Urruspuru Norberto Antonio Julio Salgado Alfredo Rosenbaum Aníbal Cristobo Ana Guillot Graciana Méndez
|
|
Presentaciones de Libros: |
Los Varshevas, de Diego Rúa. 2058, en la Corte de Eutopía, de Pablo Urbanyi, con palabras de Pablo Capanna. Antología
de Zapatos Rojos 1999, que reúne a todos los escritores
que fueron invitados a los Encuentros de Poesía. La sílabas. Ecce Homo, de Damaris Calderón, con palabras de Daniel Muxica. Bohorquéz o la seducción, de Alejandro Acosta, con palabras de Daniel Muxica. De Cisne y Eclipse, de Lilian Escobar, con palabras de Ana María Giuntoli, Federico Kofman, Roberto Cignoni y Gustavo Cazenave. Huaco, de Jorge Paolantonio, con palabras de María Cristina Santiago.
Presentación de los siguientes libros
de Editorial La Bohemia:
|
|
Presentaciones
de Revistas
|
No Quiero Ser
Tu Beto Nunca Nunca
Quisiera Irme a Casa Revista de
Belleza y Felicidad Bardo Quesquesé Número doble 7/8 de
la revista tsé~tsé Los Rollos
del Mal Muerto Voy a salir
y si me hiere un rayo... El Versófilo Rojas de Vergüenza La Guillotina Andrógina Presentación del Anuario 2000, formato "tubeto", de No Quiero Ser Tu Beto, por Gabriel Yeannoteguy, Ximena Espeche, Tristán Pera, Nicolás Mateo. Presentación del grupo Musimesi, acompañando la lectura de poemas de Daniel Soria. Presentación de la revista literaria El Hipócrita. Presentación de la revista literaria El Jabalí, a cargo de Daniel Chirom.
|
|
Lecturas-Homenaje: |
Sor Juana
Inés de la Cruz, por XE,RF y KM. El Corazón Delator de Edgar Allan Poe, por Karina Macció. Macbeth de William Shakespeare (selección), por Ximena Espeche. Vicente Zito Lema, por Martín Urbaneja (actor). Fragmentos de Comedia Italiana de Marcel Proust por Romina Freschi. Monólogo de Molly Bloom (fragmento) de James Joyce, por Miguel Ángel Torello (como celebración del 4 de junio). San Juan de la Cruz (poemas), por Miguel Ángel Torello. François Villon, por Miguel Ángel Torello. Interpretación poética acompañada de música (guitarra), por Martín Urbaneja.
|
|
Conversaciones |
Aníbal Jarcowsky conversa con Lorelei Eljaver. José
Luis Mangieri conversa con los poetas Walter Ch. Viegas, Marta
Miranda. Joaquín Giannuzzi conversa con los poetas Leonardo Martínez y Enrique Solinas. Miguel Vitagliano conversa con Grisel Pires dos Ba |