Cine ![]()
Antes de que anochezca
Director: Julian Schnabel
Guión: Cunningham O'Keefe, Lázaro Gómez Carriles y Julián Schnabel
Por Romina E. Freschi
Antes de entrar al cine no sabía muy bien a lo que me iba a enfrentar. En general no me gusta leer nada sobre las películas para no quedar influenciada por algún preconcepto ajeno. Además, para ver ésta ya tenía varios prejuicios propios.
Como película biográfica sobre un exiliado cubano, definitivamente no esperaba loas a Fidel aunque la verdad es que tampoco esperaba una toma de posición política que fuera interesante o diferente a lo que estamos acostumbrados a soportar. Lo que me atraía era que el héroe es un escritor y no sólo un escritor perseguido políticamente, sino un buen escritor, un escritor alucinante. Que hoy día un buen escritor sea el héroe de una película me resultaba algo impensable casi. Además esta película no sólo es una biografía sino que está basada en una autobiografía. El cine jamás se acercará a la literatura, pues sus materiales son bien diferentes y sobre todo, ya que la historia del cine no le ha permitido a éste un desarrollo más que superficial: el cine es un producto masivo e institucional y sus modos de expresión son propagandísticos. En ese sentido, que la escritura tornasolada y múltiple de Reinaldo Arenas pueda llamar la atención del cine es un acontecimiento, un intento. A pesar de todo eso, me esperaba, más allá de la orientación política que tomara la película, un melodrama de situaciones estereotipadas y chatas. Ese era mi miedo mayor, el punto que más me dolería atravesar: que la humorada de Reinaldo y su literaturidad, su pose, quedaran en el olvido.
Lo que no esperaba definitivamente era que la película estuviera en inglés. Eso, al principio, me puso los pelos de punta. Imaginé una invasión. Sin embargo, poco a poco, el inglés se igualó con el español y no tuvo importancia, o no tuvo la importancia que hubiera cansado esperar... el inglés es mal inglés, el español es cubano, los actores son españoles, estadounidenses, mexicanos, peruanos, brasileros; el equipo técnico agrega todavía más nacionalidades, tantas que ninguna es importante. Reinaldo es importante.
No estoy diciendo con esto que es una película que vacía el contenido político de Antes que anochezca, no. Creo que es una película respetuosa y cariñosa para con Arenas. Los problemas literarios y sexuales están íntimamente relacionados con la política - es justamente si esa intimidad deja de existir cuando comienzan a tomar cuerpo los estereotipos (el homosexual, el intelectual, el revolucionario, el yanki, el dictador) y esto no llega a pasar en la película, al contrario, hay ironía sobre eso. Esa intimidad permite que haya momentos líricos, momentos dramáticos, momentos de humor, amor, violencia, euforia y deseo.
Claro que el lenguaje del cine es deficiente frente a la literatura. Todo el que lea Antes que anochezca terminará pensando que la película es una porquería. El cine está obligado a sintetizar y a sobre-sintetizar, a elegir una interpretación, o a construir de una sola manera lo que en el texto es de mil; de algún modo, debe ser didáctico ya que toda traducción y transposición es también una explicación. En fin, cuestiones de material. A pesar de eso, el guión rescata escenas agradables y significativas. Las elecciones producen placer en el espectador y complicidad con el genio del protagonista. No hay plañiderías ni golpes demasiado bajos. En definitiva, la película me gustó y me parece muy interesante.
Por supuesto que después leí algunas críticas y me sorprendí. Diferí: en cuanto a los preocupados por probables apologías al asilo estadounidense: no existen. La vida de Reinaldo en Nueva York es ostensiblemente tan miserable como en Cuba, ya que es su contrario y por lo tanto él sigue estando en el límite, en el no lugar, en la inexistencia. Hablar inglés es instrumental - y necesario, porque la pérdida de la nacionalidad se acompaña con esa confusión lingüística, ese mitad y mitad- y discriminar a los artistas estadounidenses es quitarles la posibilidad de trascender su nación. Hay en general buenísimas actuaciones. Javier Bardem se pasa y Johnny Depp está bárbaro.