Libros ![]()
Romina E. Freschi
Estremezcales
tsé~tsé,
2000
por Luis Alejandro Galvis
CUANDO LA
PALABRA ES EXPERIENCIA
Siempre que me acerco a esta página en blanco para hacer comentarios
acerca de un texto, mis temores no se centran en que no se me ocurra algo qué
decir. La incertidumbre gisra en torno de no haber sido justo y dejar de mencionar
algo importante.
Naturalmente no voy a buscar ampararme en que no soy crítico literario
y por el contrario sí quiero comprometer mis ideas y experiencias acerca
de lo poético.
ESTREMEZCALES me causó ciertas emociones asociadas al
viaje en una montaña rusa, que sólo se acerca al suelo para recoger
a sus pasajeros y vuelve a él porque el libro tiene un postfacio que
tácitamente dice: "Han terminado los cientoveinte segundos..."
De este modo he sentido a Estremezcales como una parte de una experiencia poética
mucho más amplia.
El viaje comienza suavemente con versos sencillos llenos de emotividad personal
y así transcurren los poemas: permitiéndonos acercarnos y creer
que en verdad, habrá tranquilidad y regularidad en el recorrido. De pronto
vienen los portentosos giros que permite la palabra para quien está cerca
de ella y reconoce su poder. El adjetivo aquí tiene noventa metros de
altura, pero antes de empezar a preocuparse por la caída se vive un largo
período de tiempo en medio de construcciones lingüísticas
muy interesantes, allí arriba lo femenino es más cálido,
vivo, placentero, no hay iras por alguna suerte de discriminación: es
y con eso se enuncia. El cuerpo es reconocido como vehículo y camino
al mismo tiempo. Mientras otros podrían estar desesperados porque todo
se resuelva rápidamente, algo inesperado sucede: no hay caída,
no aún. Pasa que después hay otra cima a la que se ha llegado
gracias al puente que la poeta establece con otro idioma y es una apuesta afortunada
porque suena inédito, No es chocante, Exige concentración y liberación
de ciertas preconcepciones literarias.
Sin duda ésta ha sido una grata tarde de poesía, de eso es responsable
Romina Freschi, cuando nos permitió entrar a su tiempo y su espacio literarios,
porque valga decir que con Estremezcales se viaja...
LUIS ALEJANDRO GALVIS
SANTIAGO DE CHILE